Resumen para apurados
- Este viernes, Educación lanza en el CEF 18 de Tucumán el plan Escuelas que aprenden en el agua con 14 natatorios para que más de 120 escuelas inicien prácticas acuáticas.
- La iniciativa provee equipamiento a 38 instituciones e integra la natación a Educación Física con foco en seguridad acuática, adaptación progresiva y juegos para nivel inicial.
- La propuesta busca fortalecer la motricidad y la confianza de miles de alumnos, garantizando acceso igualitario a piletas públicas y privadas en toda la provincia.
Y por fin llegó el momento más esperado por los chicos: la temporada de pileta. El Ministerio de Educación puso a disposición 14 natatorios para que las escuelas de la provincia puedan comenzar sus prácticas acuáticas a partir de la semana que viene. Este viernes la ministra Susana Montaldo entregará equipamiento a 38 escuelas y lanzará el programa “Escuelas que aprenden en el agua”, en un acto que se realizará a las 9.30, en el CEF 18.
“Escuela que aprenden en el agua“ es un proyecto para el desarrollo de las habilidades acuáticas de los estudiantes en el marco de las actividades de Educación Física. “En la pileta, el aprendizaje no se reduce a aprender a nadar, sino que habilita experiencias corporales significativas donde se fortalecen capacidades motrices como la coordinación, el control postural y la respiración”, explicó Aldana Otero, directora de Educación Física del Ministerio de Educación. Señaló que durante las clases de pileta se construyen muchos aprendizajes como los vinculados a la toma de decisiones y a la comprensión de consignas. También se desarrollan aspectos socioemocionales esenciales como la confianza, la autorregulación y el respeto hacia los demás.
¿Cómo son las clases? La propuesta organiza las clases en secuencias graduadas, que permiten primero la familiarización con el entorno, la ambientación, el trabajo de la respiración y después el dominio progresivo de habilidades básicas de la natación. “Buscamos que cada estudiante avance desde su propio punto de partida”, aclaró Otero. “Esto significa que los docentes contemplan diferentes ritmos de aprendizaje para asegurar que la experiencia en el agua sea significativa para todos los estudiantes”, destacó.
¿Qué es la seguridad acuática?
“La seguridad acuática se trabaja como un contenido formativo y no como un mero resguardo: se enseñan normas, conductas seguras y herramientas de autocuidado que permiten prevenir riesgos y favorecer respuestas adecuadas ante situaciones en el agua”, contó la docente. La seguridad acuática se trabaja mediante rutinas, prácticas guiadas y aprendizajes situados. En la implementación, el rol del docente de cada escuela es fundamental, lo mismo que el acompañamiento del guardavida, que en cualquier evento hace cumplir un protocolo en condiciones seguras.
¿Cómo se califica a los alumnos? “La evaluación se concibe como un proceso continuo, centrado en el avance según el punto de partida que haya tenido cada alumno, la participación en las clases, el cumplimiento de las normas de cuidado y la apropiación progresiva de habilidades acuáticas”, explicó.
Todos al agua
Alumnos de más 120 escuelas podrán participar con clases y jornadas acuáticas en 14 clubes y natatorios de capital e interior, como los CEF 18 y CEF 24, Complejos Ojo de Agua y Belgrano, albergues José Fierro y Aquilina Soldati, Escuela Secundaria El Salvador, natatorio de Aguilares, Complejo Roberto Villagra Alberdi y Complejo Deportivo Municipal Trancas, entre otros.
Los viernes están dedicados exclusivamente a los niños de jardín de infantes que pueden disfrutar de fiestas acuáticas con todo un ambiente adaptado para su seguridad. Las escuelas pueden realizar las reservas de los natatorios de forma on line en la página del ministerio de Educación https://www.educaciontuc.gov.ar/.







