Diez ciudades, tres países, una pasión. Las historias de quienes recorrieron miles de kilómetros con un solo objetivo: decirle adiós al "10"

Hinchas de distintas edades y lugares llegaron hasta el Monumental para despedir al capitán de la Selección y ser parte de una noche que quedará en la memoria.

AGRADECIMIENTO. Pablo, Vero. Yayo y Juliana llegaron desde Neuquén para estar presente en la despedida de Messi.
AGRADECIMIENTO. Pablo, Vero. Yayo y Juliana llegaron desde Neuquén para estar presente en la despedida de Messi. Foto de Guillermo Monti

Resumen para apurados

  • Miles de hinchas argentinos y extranjeros se congregaron en el Monumental de Buenos Aires para despedir a Lionel Messi en su último partido con la Selección nacional.
  • Fanáticos recorrieron miles de kilómetros y coparon las inmediaciones del estadio aun sin entradas, movilizados por la devoción hacia el capitán tras el título mundial.
  • El evento marca el cierre de una era histórica para el fútbol argentino y ratifica el legado de Messi como símbolo de trascendencia deportiva y cultural a nivel global.
Resumen generado con IA

“Para mí es un Dios, lo más grande que existe”. Ari no tiene dudas cuando habla de Leo Messi. Se entusiasma y despliega la cartulina que afirma: “Celeste y blanca para siempre, la leyenda no termina”. Es un mensaje bilingüe, decorado con dos banderas, la Argentina y la de China. Oriundo de Xiamen, ciudad costera ubicada justo al frente de Taiwan, Ari llegó hace 20 años al país y, siguiendo la tradición de numerosos compatriotas, abrió un supermercado en La Plata. Está con su hijo, que no habla ni una palabra de castellano pero reparte miles de sonrisas.

ORIENTAL. Taiwan dijo presente, gracias a que Ari estuvo en el Monumental. ORIENTAL. Taiwan dijo presente, gracias a que Ari estuvo en el Monumental. Foto de Guillermo Monti

La de Ari es una de las innumerables historias desparramadas por las inmediaciones del Monumental. En la marea pintada de albiceleste no hay fronteras ni obstáculos idiomáticos. Es una multitud rendida ante el ídolo máximo, al extremo de que muchos recorrieron miles de kilómetros y exprimieron los bolsillos con la única finalidad de ser partecita de la fiesta. ¿Puede haber muestras de amor más contundentes?

Está el caso de Tony Llovet y Liliana Nascimento, que no tenían entradas ni pensaban comprarlas. Los precios los habían espantado, y ni hablar de las fortunas pedidas en la reventa. Pero con estar cerca del estadio les fue suficiente, por eso subieron las bicicletas al tren y viajaron dos horas desde Monte Grande, en la Provincia de Buenos Aires. La bici de Lili está tuneada con una pintura “messianica” que despierta admiración. “La idea surgió cuando hicimos el telón para decorar la casa y ver los partidos del Mundial -explica-. Messi es lo mejor que nos pudo haber pasado, porque permitió que una generación conociera lo que es tener un campeón en la Argentina. Además nos representa en todo el mundo. Vinimos para demostrarle de cerca que lo vamos a seguir siempre”.

FELICES. Tony Llovet y Liliana Nascimento viajaron en tren desde Monte Grande. FELICES. Tony Llovet y Liliana Nascimento viajaron en tren desde Monte Grande. Foto de Guillermo Monti

Desde Neuquén llegaron Pablo, Vero, Yago y Juliana, parte de las familias San Martín, Ponce y Retamal. “Llegamos el domingo y nos vamos después del partido, no podíamos dejar de ver a Messi en su despedida -enfatizó Vero-. Es nuestro ídolo absoluto, lo amamos con toda nuestra alma. Tanto, que le dedicamos un quincho entero en nuestra casa, lo esperamos para comer el mejor chivito de Neuquén”.

A los Germinario, padre (Juan) e hijo (Hiram), fue sencillo relacionarlos con Mar del Plata. Los delataba la camiseta de Aldosivi. Llegaron a la mañana y volvían a la noche a “La Feliz”, porque, como sintetizaron, “para nosotros Messi es todo”. Lo mismo para la familia Barrera, identificados con la tierra misionera que impregnaba sus banderas. Estaban apurados, buscando la avenida Udaondo… mientras caminaban por Udaondo. Claro: la emoción del momento todo lo provoca.

MARPLATENSES. Juan y Hiram, los fanáticos de Aldosivi que estuvieron viendo a Messi y a la Selección. MARPLATENSES. Juan y Hiram, los fanáticos de Aldosivi que estuvieron viendo a Messi y a la Selección. Foto de Guillermo Monti

Más cerca de las vallas, Oswaldo Mejicano y Patty marchaban con una bandera celeste y blanca. Pero atención; no era la Argentina, sino la de Guatemala. A esta altura ya nada sorprende, ni siquiera que hayan venido desde Centroamérica sólo para despedir a Leo. “Lo vi jugar toda su carrera, desde que inició, y es lo más grande. Además, para mí es muy especial porque mi equipo es el Barcelona”, sostuvo Oswaldo. Y agregó: “nos está encantando Argentina, vimos poco porque llegamos el domingo, pero el año que viene regresamos”.

DESDE GUATEMALA. Oswaldo Mejicano y Patty posaron con la bandera de su país, en las inmediaciones del Monumental. DESDE GUATEMALA. Oswaldo Mejicano y Patty posaron con la bandera de su país, en las inmediaciones del Monumental. Foto de Guillermo Monti

Fran, Santi, Nahir y Lucía llegaron desde Allen, en el corazón de Río Negro. “Ellos no conocen otro 10, están por ver a un jugador que marcó una era”, dice la mamá. Y promete: “todos vamos a llorar”. Mientras, Sebastián, Cristian, Georgina y Marcelo arribaron a Buenos Aires desde el otro extremo del país. Pura cepa salteña. “Más allá de los títulos, Messi nos dio alegrías por gran jugador y por gran persona”, comentó Cristian. Y Sebastián agregó: “considero que este momento va a quedar más allá de la historia del fútbol, así que formar parte es increíble”. “Es un símbolo para la Argentina, El ‘Messias’”, afirmó Georgina. A modo de síntesis, y muy convencido, Marcelo lo resumió así: “es el único Dios que tiene el ser humano”.

ORGULLOSOS. Fran, Santi, Nahir y Lucía se declararon fanáticos de Messi. ORGULLOSOS. Fran, Santi, Nahir y Lucía se declararon fanáticos de Messi. Foto de Guillermo Monti

También desde Río Negro arribaron Matías y Rocío, portando una bandera con una extensa leyenda. “En pocas palabras tratamos de transmitir el amor que tenemos por Leo –dijo Rocío-. Somos testigos de esta leyenda, eso es lo que representa para nosotros. Cuando ganamos el Mundial la felicidad fue para todos nosotros, pero sobre todo nos alegramos por él. Es inmenso y eterno”.

SONRISAS. Matías y Rocío le agradecieron a Messi todo lo que dio a la selección argentina. SONRISAS. Matías y Rocío le agradecieron a Messi todo lo que dio a la selección argentina. Foto de Guillermo Monti

¿Exageraciones? ¿Corazones palpitantes? ¿Desmesura? Todo fue posible en la previa de la fiesta. Así lo vivió Roberto Beneites, rodeado por su familia y recién llegado de Bahía Blanca. “Es el último partido con la Selección del más grande de la historia -afirmó Roberto-. Kempes hizo lo que hizo y Maradona hizo lo que hizo, pero este muchacho es más que fútbol. El segundo gol a los ingleses, en el último Mundial, fue una de las jugadas más emblemáticas de la historia del fútbol argentino. Posiblemente no fue el gol más importante, pero fue contra Inglaterra”. No hubo mucho más que agregar.

BAHIENSES. Roberto Beneites posó con un trapo para el capitán. BAHIENSES. Roberto Beneites posó con un trapo para el capitán. Foto de Guillermo Monti
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