El país del vudú oficial y las casas flotantes: así es Benín, el exótico rival de la Selección Argentina

Santuarios con decenas de pitones sagradas, poblados enteros flotando sobre pilotes y una tradición ancestral respetada como fe nacional, así es Benón, el exótico rival de la Selección este martes.

Ganvié, una ciudad flotante similar a Venecia.
Ganvié, una ciudad flotante similar a Venecia. (Imagen Vissit Benin Republic)
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • La Selección Argentina enfrentará a Benín este 6 de octubre en el país, en un partido que marcará la despedida de Lionel Messi del seleccionado nacional.
  • Benín llega como un exótico rival caracterizado por su religión vudú oficial y Ganvié, una histórica ciudad lacustre sobre pilotes originada en el siglo XVII.
  • El histórico encuentro otorgará visibilidad internacional a la cultura de Benín y definirá el cierre de la emblemática trayectoria de Messi con la albiceleste.
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Unos 8621 kilómetros separan a la Argentina del otro protagonista de un duelo futbolístico que pocos deseaban pero que obligadamente quedará para el recuerdo. Desde el otro lado del mundo, desde un punto excéntrico del mapa, epicentro espiritual del vudú y establecimiento de las ciudades imposibles sobre el agua, llegan los Guépards, el seleccionado deportivo de Benín, un país de África superado 25 veces por la superficie de nuestro país pero que en cada punto concentra una excepcional historia que no puede mirarse desde mapas superficiales para dar batalla a Lionel Messi en su último partido con la Selección Argentina.

Un partido que pocos deseaban pero que obligadamente quedará para el recuerdo. Este 6 de octubre, el calendario se pintará de un color extraño, uno que exprese la alegría de quienes son contemporáneos al mejor futbolista del mundo pero que se mezcle con los tintes grises de una despedida que somete a espectáculos de este tipo, cargados de sentimientos dispares. Allí estarán los Guépards, el equipo rival de la Argentina de este 6 de octubre que salió desde Benín y en línea recta se dirigió hasta nuestro país. Detrás dejan por un tiempo un país de maravillas y excepcionalidades, de espiritualidades inusuales, de arquitecturas improbables, joya de la precolonia, recuerdos de guerras con feroces reputaciones y gigantescos templos de pitones que deambulan libremente.

Un universo acuático en el corazón africano

Benín es un país que apenas tiene la extensión y forma exacta de la provincia de Santa Fe. Unos 112.622 km cuadrados la contienen pero la historia se desborda en un compilado casi interminable de tradiciones, religiones, arquitecturas y particularidades sorprendentes. Entre una de las grandes singularidades que hacen brillar a esta nación está su composición sobre el agua que le dio el renombre en el continente de “La Venecia de África”.

Sobre un suelo flotante, las casas de Ganvié surgen desafectadas. Los mercados, las iglesias, viviendas e incluso un hotel flotante se arman desde las aguas del lago Nokoué, en Ganvié, uno de los asentamientos humanos más extraordinarios del planeta. En esta particular región de Benín toda la disposición de la ciudad se basa en pilotes de madera que se elevan sobre el agua.

El vudú, una religión oficial 

Esta prodigiosa arquitectura sobre pilotes nació en el siglo XVII como estrategia de supervivencia. El pueblo Tofinu encontró refugio en las aguas del lago Nokoué para huir de los guerreros Fon, quienes tenían prohibido cruzar el agua por preceptos espirituales. Hoy en día, más de 30.000 personas habitan este universo acuático donde la vida cotidiana transcurre a bordo de piraguas. El ritmo de Ganvié cobra vida desde muy temprano con su icónico mercado flotante, donde se comercia desde verduras y pescado hasta recargas para móviles, mientras la luz dorada del amanecer se refleja sobre los canales bordados por casas con techos de paja.

Pero la fascinación por Benín no concluye en sus ciudades flotantes; se profundiza en su pulso espiritual. En las antípodas de los mitos hollywoodenses que asocian el vudú con la magia negra o las películas de terror, en esta nación del golfo de Guinea esta práctica es una religión oficial respetada y un verdadero motivo de orgullo nacional. A diferencia de otros países de la región donde se profesa con hermetismo, en Benín el vudú es un pilar identitario que convive en armonía con el cristianismo y el islam, integrando a cerca del 18% de la población que lo practica de forma pura o sincrética.

El vudú ,  la religión más importante de  Benín , cuenta con más de 50 millones de creyentes en África Occidental y un gran número de seguidores en partes del Caribe, Sudamérica e incluso en algunas regiones del sur de Estados Unidos. El vudú , la religión más importante de Benín , cuenta con más de 50 millones de creyentes en África Occidental y un gran número de seguidores en partes del Caribe, Sudamérica e incluso en algunas regiones del sur de Estados Unidos.

El corazón de este legado late en Ouidah, considerada el epicentro espiritual de esta antigua creencia que cruzó el Atlántico durante la época de la trata negrera para germinar en el candomblé brasileño, la santería cubana y el vudú haitiano. La ciudad resguarda pasajes de profunda trascendencia como la Ruta de los Esclavos y la Puerta del No Retorno, junto a sitios sagrados donde el mito se vuelve cotidiano, como el célebre Templo de las Pitones, hogar de más de cuarenta serpientes sagradas que deambulan libremente entre los visitantes.

Así, entre santuarios milenarios, ceremonias de máscaras y poblados que flotan sobre el agua, Benín se presenta al mundo no solo como un adversario ocasional en la despedida del Capitán argentino, sino como uno de los rincones más singulares y fascinantes del planeta. 

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