Fue técnico de la Selección de Italia y volvió a Tucumán para transformar la enseñanza del pádel
Gustavo Spector encabezó en Yerba Buena la primera capacitación internacional para profesores realizada en Tucumán. El cupo se completó en menos de 20 días y dejó expuesta una necesidad que acompaña al boom de la disciplina: profesionalizar la enseñanza.
Resumen para apurados
- Gustavo Spector, ex DT de Italia, dictó del 7 al 9 de agosto en Yerba Buena una capacitación internacional inédita para profesionalizar a profesores de pádel en Tucumán.
- Con el aval de la PCR, 24 instructores se formaron en metodología didáctica ante la falta de certificaciones oficiales en la provincia y el fuerte auge de este deporte.
- La profesionalización busca potenciar el semillero juvenil y elevar la competencia provincial, sentando las bases para dictar nuevos niveles de formación en el futuro.
El pádel creció. Se multiplicaron las canchas, aparecieron nuevos complejos y cada vez son más los tucumanos que agarran una paleta por primera vez. Sin embargo, detrás de ese crecimiento existe otra discusión que comienza a ganar espacio: ¿quiénes están preparados para enseñar? Gustavo Spector regresó a Tucumán con esa pregunta como punto de partida y encabezó una experiencia inédita para la provincia: un curso para profesores con certificación internacional.
La capacitación se realizó durante tres jornadas, del 7 al 9 de agosto, en Mad Padel, en Yerba Buena, y estuvo avalada por Padel Coaches Registry (PCR), organización estadounidense con presencia internacional. La convocatoria prácticamente no necesitó publicidad. Había 22 lugares disponibles, Spector terminó permitiendo que otras dos personas participaran como oyentes y tres interesados quedaron afuera. Todo se completó en menos de 20 días.
La respuesta funcionó como una primera señal. “Quiere decir que había mucho interés. Creo que habría que implementarlo con más frecuencia”, explicó Spector, que conoce desde adentro los dos mundos sobre los que habla: primero fue jugador profesional y después construyó buena parte de su carrera alrededor de la formación. Entre 2014 y 2021 dirigió a la selección italiana y posteriormente fue responsable de la capacitación de profesores de la Federación Italiana de Tenis y Pádel.
El otro lado del crecimiento
Para Spector, la cantidad de canchas o jugadores no alcanza para medir el verdadero desarrollo de una disciplina. Hay una estructura que debe crecer al mismo tiempo.
“Está estudiado que en el crecimiento de un deporte, la calidad de la enseñanza, sea a nivel juvenil o competitivo, es fundamental para el crecimiento sano”, sostuvo.
Ahí aparece una particularidad del pádel. Alguien puede comenzar a jugar prácticamente sin conocimientos y progresar durante un tiempo de manera autodidacta. El problema, según Spector, aparece cuando ese crecimiento encuentra un techo. Sin profesores preparados para acompañar el proceso, el jugador puede estancarse y hasta abandonar.
La situación argentina, asegura, todavía está lejos de la realidad de otros mercados. En numerosos países desarrollados se exige un diploma aprobado por la federación correspondiente para poder enseñar. En Argentina el panorama es distinto y la brecha, según su diagnóstico, se profundiza en el interior.
“Argentina está muy lejos, y Tucumán aún más. En Buenos Aires hay pocos, pero hay algunos cursos oficiales de la Asociación de Pádel Argentino. En Tucumán nunca se había hecho un curso”, señaló.
“Jugar y educar no es la misma cosa”
Durante tres días, el curso buscó trabajar justamente sobre esa diferencia. Porque haber acumulado horas dentro de una cancha no necesariamente convierte a alguien en profesor.
“La experiencia como jugador pocas veces te da las bases para la docencia. Jugar y educar no es la misma cosa; la parte didáctica es fundamental”, explicó Spector.
La capacitación abordó métodos tradicionales y modernos de enseñanza, herramientas para detectar errores y diferentes maneras de adaptar el aprendizaje a las necesidades de cada alumno. La intención fue correr al profesor del lugar de simple transmisor de su propia experiencia y darle herramientas específicas para enseñar.
Para Spector, esa formación también puede repercutir directamente sobre el nivel competitivo tucumano. “Cuanto más se capacitan nuestros profesores, más probabilidades hay de que salgan buenos jugadores”, afirmó. Y agregó un diagnóstico: “En los últimos años Tucumán tuvo poquísimos jugadores a nivel nacional”.
Pero su preocupación principal está más abajo, en las edades formativas.
Spector encuentra allí una semejanza con lo sucedido durante el primer gran auge argentino del pádel. Según explicó, durante los años 90 se priorizó el alquiler de las canchas y no hubo una inversión suficiente en juveniles. Para él, el riesgo es repetir aquella historia.
Un primer paso
La experiencia de agosto podría no quedar aislada. Spector visita Tucumán todos los años por sus vínculos familiares y personales y dejó abierta la posibilidad de repetir la capacitación si la demanda continúa.
“Sería un paso fundamental para la profesionalización del pádel en Tucumán. Si persiste el interés, voy a seguir proponiendo el curso”, anticipó. En Italia llegó a desarrollar tres niveles diferentes de formación. “Imaginate lo que todavía se puede hacer aquí”, añadió.
El primer indicio ya apareció: los lugares se agotaron, hubo profesores que quedaron afuera y una capacitación inédita logró instalar otra conversación. El pádel tucumano ya consiguió llenar sus canchas. El desafío que aparece ahora es formar a quienes deberán enseñar dentro de ellas.







