En Tucumán, 310.000 niños y adolescentes se alimentan mediante programas estatales

El Gobierno provincial destina más de $166.000 millones a comedores escolares y otros programas destinados chicos en edad escolar.

COMEDORES ESCOLARES / IMAGEN ILUSTRATIVA mdstuc.gob.ar
COMEDORES ESCOLARES / IMAGEN ILUSTRATIVA mdstuc.gob.ar
Luis María Ruiz
Por Luis María Ruiz 08 Agosto 2026

Resumen para apurados

  • El Gobierno de Tucumán alimenta a 310.000 niños y adolescentes mediante diversos programas estatales y comedores escolares en respuesta a la vulnerabilidad social.
  • Para financiar esta asistencia, la provincia destina más de $166.000 millones a través del Ministerio de Desarrollo Social, en medio de una severa crisis económica.
  • La iniciativa busca mitigar la pobreza infantil en la región, asegurando la seguridad alimentaria y fomentando la escolarización de los sectores más desprotegidos.
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En Tucumán, más de 310.000 niños, niñas y adolescentes se alimentan prácticamente a diario mediante distintos programas estatales, consigna un informe oficial. Además, buena parte de esta población se sustenta a través de dos o más dispositivos en simultáneo, otro indicador de la compleja situación estructural que arrastra la provincia.

Estos datos aparecen en un reporte elaborado por el Ministerio de Desarrollo Social de Tucumán, al que accedió LA GACETA, bajo el título “Inversión Provincial en Políticas para Seguridad Alimentaria para las Infancias”.

El documento abarca los ejercicios 2025 y 2026, e incluye a chicos que asisten establecimientos educativos en los niveles inicial, primario y secundario.

“La inversión total en programas alimentarios destinados a la niñez creció un  27,51%, al pasar de $130.335 millones en 2025 a $166.191 millones en 2026, garantizando el derecho a la nutrición, la permanencia escolar y el desarrollo saludable de la población más vulnerable”, expresa el informe efectuado por la cartera que conduce Federico Masso.

Aquellos recursos presupuestarios están afectados a seis programas con impacto en niños, niñas y adolescentes de San Miguel de Tucumán y del interior. 

La principal referencia para determinar el alcance de la asistencia alimentaria está dada a la prestación de Comedores Escolares. Es que 310.081 chicos (1,87% más que en 2025) acceden al desayuno en 1.195 establecimientos provinciales. Con ello se estima una cobertura cercana al 70% de la matricula del sector público.

A la vez, 115.978 chicos (4,76% más que en 2025) almuerzan en alguna de las 710 instituciones educativas incluidas en este programa, señala el documento.

Como se trata de dispositivos complementarios, los beneficiarios de ambos programas se solapan. Es decir que más de 115.000 alumnos desayunan (o meriendan) y almuerzan en escuelas de la provincia.

Algo similar  sucede con el resto de las prestaciones en alimentación infantil que ejecuta el área social del Gobierno que encabeza Osvaldo Jaldo.

Por ejemplo, los registros dan cuenta de 15.818 chicos que asisten a comedores infantiles, Centros de Cuidado y Nutrición Infantil (CCNI) y Centros de Desarrollo Infantil (CDI) de Tucumán.

Además, se reportó un cupo de 10.695 niños y adolescentes que concurren a las 102 cocinas comunitarias incorporadas al relevamiento. Esta es la única categoría que registra una leve caída (-3,28%) con relación a 2025.

A la vez, otras dos prestaciones de amplio alcance también llegan a esta población: la Tarjeta Alimentar Independencia (TAI), con un total de 111.852 titulares; y el Programa de Celiaquía, con un cupo para 200 niños.  

Impacto cualitativo

Al margen de los números, el reporte de Desarrollo Social apunta aspectos vinculados al “impacto cualitativo de las políticas alimentarias en las infancias”. En este apartado se menciona, por caso, el “fortalecimiento del servicio escolar”, con la incorporación de 28 nuevos establecimientos a los comedores escolares. En paralelo, se destacó “un incremento del 25% en los montos unitarios de las raciones, para asegurar  calidad y variedad nutricional en cada plato de comida”. En ese sentido, se resaltó el suministro regular de frutas y de lácteos, en especial, de “Yogurito” (desarrollado con Cerela-Conicet), al que acceden “más de 195.000 alumnos. fortaleciendo el sistema inmunológico infantil”.

En la última semana, Masso visitó uno de los comedores escolares que se sumó a los programas de Desarrollo Social, y que funciona en la escuela primaria Crucero Belgrano, de la Capital. “Estamos muy contentos de ver el trabajo que viene realizando este comedor, que no tiene más de dos meses de vigencia. Después de un examen exhaustivo, determinó la necesidad de contar con un espacio así. Ha sido una apuesta muy importante, y quiero destacar la labor que realiza la directora, el cuerpo docente, las cocineras, y las mamás de los alumnos, que ponen el hombro para alimentar a diario a más de 360 alumnos”, aseguró Masso. Y agregó que “los comedores escolares representan un eslabón clave para garantizar la seguridad alimentaria de los grupos más vulnerables”. Y ponderó luego que, “en momentos difíciles, la solidaridad, la vocación de servicio y la escucha hacen realidad este tipo de dispositivos”.

Alta demanda

Más allá de las cifras oficiales, en el ámbito de las organizaciones que velan por la nutrición de niños y adolescentes coinciden en la demanda de alimentos que se registra a nivel provincial.

Manuel “Piter” Delgadino, del Frente Barrial 19 de Diciembre, afirmó que las organizaciones sociales recurren a rifas o a la solidaridad de los vecinos para poder funcionar, más allá de los suministros que brinda el Estado. “Estamos dando a la capacidad que podemos; si hacés una olla de fideos de 200 litros, no alcanza”,  describió el dirigente social en diálogo con este diario.

Carolina Smidt, representante de la Fundación Conin en Tucumán, señaló que esta institución asiste a 105 niños en situación de desnutrición, con sus respectivas familias. En este caso, el Estado provincial aporta alimentos frescos y secos, además de leche de fórmula indicada para los casos específicos. Y en cuanto a la demanda, señaló que “no es que aumenta o baja”, sino que es una situación constante. “A lo largo de 17 años que estamos en Tucumán, en todos los relevamientos encontramos nuevas familias para atender”, dijo a LA GACETA.

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