La política tucumana arranca una carrera electoral contrarreloj

Se acabó la especulación, espetó el gobernador en un mensaje que no sólo tuvo como destinataria a la oposición; también a los propios.

La política tucumana arranca una carrera electoral contrarreloj
Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 29 Julio 2026

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¿Qué pasó el jueves por la cabeza de Osvaldo Jaldo? ¿Cómo reaccionó la política frente al problema en la salud del mandatario? ¿Cuáles fueron y son los escenarios que se plantean a partir de esta situación? Desde que se conoció la intervención cardíaca del gobernador, los posibles escenarios futuros se lanzaron como fuegos de artificios. Los teléfonos no dejaron de sonar y, en la gran mayoría de los casos, pensando en el reacomodamiento político si es que el líder territorial decidiera dar un paso al costado, aduciendo enfermedad. Las conjeturas también tuvieron alcance nacional. En la Casa Rosada, una de las preguntas que se hizo gran parte de la dirigencia libertaria con conexión federal fue quién será el referente en el norte de los mandatarios dialoguistas. Jaldo tiene centralidad, en ese aspecto, y una prueba es que la reunión con el ministro del Interior, Diego Santilli, sigue en agenda. Las cuestiones electorales siempre son motivo de convocatoria, más aún en distritos donde el peronismo domina, aunque no con la ortodoxia kirchnerista. Sin ir más lejos, luego de que el lunes firmara el decreto de convocatoria a elecciones provinciales para el 9 de mayo del año que viene, el titular del Poder Ejecutivo recibió dos llamadas de altos funcionarios del equipo del presidente Javier Milei. La salud fue lo primero; el posicionamiento político, el segundo motivo de las charlas telefónicas con el corazón del poder libertario.

Contrario a lo que se pensaba, Jaldo volvió con todo, aun eludiendo la prescripción médica de retornar pausadamente, con más reposo que actividades oficiales. El decreto funcionó como un disparador. Fue una bandera a cuadros para lanzar la carrera electoral que se viene. Todos ahora juegan contrarreloj. Varios frentes de batalla enfrentará el tranqueño. En el interno, la cuestión pasa por darle otra dinámica a la gestión, con los mismos jugadores. Una de las demandas que, desde hace un tiempo, el peronismo le viene cobrando al gobernador es la falta de un recambio de funcionarios que muestren otra dinámica. Él vino dilatando esa situación y ahora, con lo avanzado del mandato, probablemente le cueste más dar una vuelta de tuerca. El problema, como suele decirse, no es sacar piezas, sino ponerlas. ¿Quién asumirá tras tres años de gestión, uno más para completarla y una elección en ciernes? “Se acabó la joda; todos aquellos que quieran continuar, tendrán que hacer más que méritos, porque en cada distrito, el peronismo tiene más de un candidato”, indicó Jaldo. La línea de sucesión en las intendencias y en las comunas rurales no está garantizada. Responderá al esfuerzo que cada jefe municipal y cada delegado realice en pos de conservar el poder o la decisión de nominar al que sigue a partir de 2027.

El mensaje del gobernador es más amplio, e incluye también a la Capital. La intendenta Rossana Chahla se ha tomado un tiempo para exponer si va por otro mandato o si prefiere otro lugar a partir del año que viene. Jaldo está convencido que ella seguirá comandando la principal oficina del edificio de Lavalle y 9 de Julio. Es la figura del peronismo con mejor imagen después de Jaldo en casi todas las encuestas. Chahla, sin embargo, reclama algo que –hasta ahora- no se ha exteriorizado: el apoyo de los “barones” de los circuitos capitalinos. Sólo con la gestión no se gana un comicio en una sección que siempre ha sido esquiva al PJ. Si se da ese apoyo, mientras construye estructura, habrá pelea por parte de la doctora. Los dirigentes capitalinos del oficialismo vienen de una elección en la que sus circuitos han sido teñidos de violeta. Jugar “al quedo” en la próxima sería un suicidio político. Varios de ellos, a su vez, quieren ir por la intendencia. Uno de ellos está en la consideración peronista si la actual jefa municipal desiste de dar pelea: Fernando Juri, actual presidente del Concejo Deliberante. Es cuestión de tiempo. También está pendiente una charla profunda entre el gobernador y la actual jefa municipal. Todo puede pasar.  

El otro frente interno en el oficialismo tiene nombre y apellido: Juan Manzur. Camino a las elecciones, habrá poco más de nueve meses de parafernalia política. Casi como un parto para alumbrar la conformación del próximo poder de la provincia con un juego de pinzas que también se observará en otras provincias. El senador, a través de sus acólitos, amenazó con judicializar la postulación de Jaldo. Éste, a su vez, ya tiene preparados al menos tres escritos judiciales para rebatir cualquier intento por sacarlo de la carrera electoral. La conexión nacional está aceitada. Y es algo que ya se habló en la Casa Rosada.

Jaldo, en consecuencia, está entre las advertencias de Manzur y el discurso libertario de Lisandro Catalán, que viene señalando que, a pesar de que el oficialismo impone reglas de juego para el próximo turno electoral, La Libertad Avanza sacará pecho en 2027. Como en 2025, esa fuerza depende más de la figura de Javier Milei que la oferta local de una boleta única, de las colectoras o de cualquier otra estrategia política. En la Casa de Gobierno, estiman que, con el discurso de eliminación de comunas rurales y de reformulación de las intendencias, LLA tendrá dificultades para confeccionar las nóminas para esos cargos. Además, el radicalismo todavía no define si irá con postulantes propios o si seguirá escindiéndose.

Las charlas entre los gobernadores del norte giran alrededor de la convocatoria a elecciones. En Salta, por ejemplo, Gustavo Sáenz también tiene previsto llamar a comicios provinciales para mayo del año que viene. El mandatario, en el camino, tiene que surfear entre el cristinista Juan Manuel Urtubey, que quiere volver al cargo que ocupó de la mano del kirchnerismo, y de la senadora libertaria María Emilia Orozco. En Catamarca, a su vez, Raúl Jalil anticipó que no irá por un tercer período en la gobernación y probablemente sea candidato a senador. le actual intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Gustavo Saadi, se metería en la pelea por la sucesión. Jalil, mientras tanto, tiene una dura puja con la kirchnerista Lucía Corpacci, y posiblemente con el diputado libertario Adrián Brizuela, aunque ese distrito tiene la misma lógica tucumana: es un aliado institucional de la Rosada. Jaldo, en ese aspecto, es la cara visible del “proyecto político norte”, tal como se denomina, en Buenos Aires, al grupo dialoguista de esta parte del país. Por eso, el mismo jueves, el ministro político federal consideró que la salud del tucumano era cuestión de Estado. Santilli estuvo pendiente de la evolución de Jaldo en el Hospital Italiano.

La maquinaria jaldista está oficialmente en marcha. En los próximos meses se convocará al congreso y al consejo del distrito local del Partido Justicialista. En abril se dará –o no- la renovación de autoridades partidarias. A Jaldo no le inquieta el cargo. Y así lo expresó en conferencia de prensa. Cree que será incómodo para Manzur, el actual titular del PJ, salir a jugar por fuera si así lo decide. El tranqueño comienza a escribir el guión de la película electoral que se viene. Sabe que hubo dirigentes que descorcharon, antes de tiempo, el jueves por la noche, para celebrar un eventual abandono de la pelea por razones de salud. Tres frases lo acompañan en esta nueva carrera contrarreloj: “voy a fondo”, lo que implica que será el gran elector para definir las lista de postulantes a senadores y a diputados nacionales; “nadie tiene garantizado el lugar”, por aquello de que, según la perfomance en las provinciales, se definirán las nóminas para la confrontación por las bancas en el Congreso nacional; y “se acabó la especulación”, dirigida a aquellos que todavía dudan del poder del gobernador. El aparato está aceitado. Jaldo, en boxes, puso en marcha el cronómetro.

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