Cambiar el color de ojos con láser: la técnica francesa que seduce en redes pero preocupa a los oftalmólogos

Más de 2.500 personas ya pasaron por la clínica New Eyes París. El procedimiento cuesta 7.000 euros.

EN EL QUIRÓFANO. La operación dura entre 30 y 45 minutos.
EN EL QUIRÓFANO. La operación dura entre 30 y 45 minutos. FOTO DE THE NEW YORK TIMES
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • En París, el médico Francis Ferrari aplica una técnica láser para cambiar el color de ojos por demanda estética de pacientes que rechazan su tono natural.
  • El método, denominado Flaak, dura hasta 45 minutos y utiliza un láser de femtosegundo con pigmentos en la córnea. Más de 2.500 personas ya se operaron tras ver redes sociales.
  • Pese a su éxito viral, la técnica no está aprobada por la FDA y la comunidad oftalmológica advierte sobre graves riesgos futuros, incluyendo infecciones y ceguera.
Resumen generado con IA

La terapia estética quirúrgica que aplica el Dr. Francis Ferrari, oftalmólogo francés de la clínica New Eyes París, es la queratopigmentación anular asistida por láser de femtosegundo, o Flaak. La complejidad de la denominación se resume en que el europeo puede cambiar el color de los ojos, según su experiencia, una necesidad cuando llegan los pacientes. “Hay un sufrimiento real”, dijo al New York Times. “Por supuesto, sería mejor aceptar los ojos tal como son, pero hay algunos que no pueden hacerlo”, agregó. 

Actualmente existe una creciente red de médicos que realizan queratopigmentación en todo el mundo. La operación no es apta para personas aprensivas, califica el reportaje del medio de comunicación estadounidense. Tras anestesiar los globos oculares, se aplica un láser de femtosegundo en cada ojo, creando un túnel circular en la córnea. 

Después de usar un gancho quirúrgico común para ensanchar la incisión, un asistente introduce cuidadosamente el arco completo del “bisturí Ferrari”, creado por el francés, en cada córnea —que tiene una consistencia gelatinosa— y, con una serie de movimientos precisos, deposita el pigmento. El tinte se extiende lentamente, como una gota de tinta en el agua.

Unas 2500 personas ya acudieron a la clínica parisina. Muchos, seducidos por lo que se enteraron a través de las redes sociales. Ferrari comentó que lo contactan directamente por Instagram para reservar citas iniciales por videollamada.

Las tendencias y el paso a paso

La mayoría desea pasar de tonos oscuros a claros, eligiendo entre una gama de pigmentos que incluye verde oliva, pistacho, azul Riviera, oro miel y azul océano. En pocas horas, los pacientes salen con los ojos de sus sueños y se recuperan en un solo día.

Ferrari estudia la simulación en una computadora portátil para ver cómo se vería, por ejemplo, el verde pistacho. “La densidad débil es muy natural, pero no muy visible", dijo Ferrari. “Muchos de nuestros pacientes que desean una densidad media, sabiendo que se desvanecerá, optan por la fuerte, que al principio se ve poco natural”, agregó.

En el ámbito oftalmológico, este procedimiento es muy controvertido, ya que la manipulación de la córnea conlleva numerosas complicaciones potenciales. La queratopigmentación cosmética no está aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), y la Academia Estadounidense de Oftalmología ha emitido dos advertencias en contra de este procedimiento. La institución estadounidense cita peligros como cicatrices corneales, infecciones y graves problemas de visión, incluido el riesgo de ceguera.

Entre euros y dólares

La cirugía en la clínica de Ferrari cuesta € 7.000 (U$S 8.100). Los clientes deben pagar un depósito de € 1.500, que es reembolsable. "Si durante la consulta detecto algo en su ojo que impida realizar el procedimiento", explicó el profesional.

Cada paciente tiene una consulta de 20 minutos la mañana anterior al procedimiento, que suele ser la primera y única consulta presencial. Con un microscopio de espéculo, Ferrari utiliza la tomografía de coherencia óptica para estudiar el prisma en la superficie posterior de la córnea y crea una imagen de la retina para asegurarse de que los ojos del paciente estén lo suficientemente sanos para someterse al tratamiento. Luego, Ferrari y el paciente finalizan la elección del color de los ojos, alternando entre diferentes simulaciones en una computadora portátil.

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