Los salarios pretendidos quedaron por debajo de la inflación: crece la brecha entre los sectores mejor y peor pagos
Un informe de Bumeran reveló que las remuneraciones pretendidas por quienes buscan empleo aumentaron apenas un 1,18% en mayo, frente a una inflación del 2,1%. Tecnología, finanzas y energía lideran las expectativas salariales, mientras gastronomía, comercio y servicios siguen entre los rubros más rezagados.
Resumen para apurados
- En mayo, un informe de Bumeran reveló que los salarios pretendidos por postulantes en Argentina subieron solo 1,18% frente a un 2,1% de inflación para facilitar su contratación.
- Con un promedio solicitado de $1,8 millones, las expectativas acumuladas subieron solo 4,25% de enero a mayo, ambiando la brecha entre sectores dinámicos y los más rezagados.
- Esta moderación salarial expone la debilidad laboral e impactará en las paritarias, acentuando la dificultad de los trabajadores para recuperar el poder adquisitivo perdido.
La pérdida del poder adquisitivo continúa impactando en el mercado laboral argentino. Ya no solo afecta los salarios que perciben los trabajadores, sino también las remuneraciones que aspiran a obtener quienes buscan empleo.
Así lo refleja el último Reporte del Mercado Laboral de Bumeran, correspondiente a mayo, que muestra que los salarios pretendidos crecieron apenas un 1,18%, una cifra considerablemente inferior a la inflación mensual, que alcanzó el 2,1%.
El salario pretendido promedio supera los $1,8 millones
Según el relevamiento, el salario promedio solicitado por quienes buscan trabajo llegó a $1.805.897 mensuales.
Sin embargo, el dato más preocupante aparece al analizar la evolución acumulada. Entre enero y mayo de 2026, las expectativas salariales aumentaron apenas 4,25%, muy por debajo del incremento registrado por el costo de vida durante el mismo período.
Este comportamiento refleja que muchos postulantes moderan sus aspiraciones económicas para mejorar sus posibilidades de conseguir empleo, en un contexto donde la inflación continúa deteriorando el poder adquisitivo.
Tecnología y finanzas siguen liderando el mercado
El informe también evidencia una marcada segmentación entre los distintos sectores de actividad.
Las áreas vinculadas con Tecnología, Sistemas, Administración y Finanzas continúan ofreciendo las mejores perspectivas salariales gracias a la elevada demanda de perfiles especializados.
Entre los trabajadores junior, el mayor crecimiento de las remuneraciones pretendidas se registró en Tecnología, mientras que entre los perfiles semi senior y senior lideró el sector de Administración y Finanzas.
Cuáles son los sectores con mejores salarios
Al observar las remuneraciones promedio solicitadas, los sectores mejor posicionados varían según el nivel de experiencia.
Entre los perfiles junior, las mayores expectativas salariales corresponden a:
Recursos Humanos.
Producción.
Tecnología.
En tanto, entre los trabajadores con mayor trayectoria, encabezan el ranking:
Recursos Humanos.
Administración y Finanzas.
Producción.
No obstante, las remuneraciones más elevadas del mercado siguen concentrándose en actividades estratégicas como Ingeniería en Petróleo y Petroquímica, junto con los cargos jerárquicos del sistema financiero.
Gastronomía, comercio y servicios continúan rezagados
En el otro extremo aparecen nuevamente los sectores con menores ingresos.
Los puestos de camareros, atención al público, comercio y gastronomía continúan registrando las remuneraciones pretendidas más bajas del país, en actividades que además suelen presentar mayores niveles de informalidad y una elevada rotación de personal.
La diferencia entre los sectores más dinámicos y los más rezagados continúa ampliándose, consolidando una fuerte brecha dentro del mercado laboral argentino.
Un dato que también impacta en las paritarias
Los especialistas señalan que la evolución de los salarios pretendidos constituye un indicador relevante para las negociaciones salariales.
Cuando quienes buscan empleo reducen sus expectativas para facilitar su inserción laboral, el mercado refleja una creciente debilidad en materia de ingresos. Al mismo tiempo, queda expuesta la dificultad que enfrentan numerosos trabajadores para recuperar el poder adquisitivo perdido frente a una inflación que continúa condicionando la economía.
Con este escenario, la distancia entre los sectores capaces de sostener salarios competitivos y aquellos que siguen perdiendo terreno vuelve a instalar en el centro del debate la necesidad de recomponer los ingresos y fortalecer el empleo de calidad.









