Resumen para apurados
- El tenor Andrea Bocelli y la cantante EJAE presentaron "DNA", el himno del Mundial 2026, durante la ceremonia inaugural en el Estadio Azteca para dar inicio al torneo.
- La canción une música orquestal, pop y electrónica. La presentación en vivo incluyó el despliegue de las banderas de las 48 selecciones participantes sobre el campo de juego.
- Esta histórica presentación marcó el inicio de la Copa del Mundo más grande de la historia, consolidando un mensaje de unión y diversidad cultural a través de la música.
La ceremonia inaugural del Mundial 2026 vivió uno de sus momentos más emotivos cuando Andrea Bocelli apareció en el escenario central del Estadio Azteca para interpretar "DNA", el himno oficial de la Copa del Mundo. El tenor italiano compartió la actuación con la cantante y compositora surcoreana EJAE, en una presentación que se convirtió en uno de los puntos más destacados de la noche.
La puesta en escena comenzó con el ingreso de las 48 banderas correspondientes a las selecciones participantes. Los estandartes fueron ubicados alrededor del círculo central del campo de juego formando una enorme ronda que simbolizó la unión de todos los países que competirán en el torneo más grande de la historia de los Mundiales.
Andrea Bocelli canto con la surcoreana Ejae en la inauguración del mundial pic.twitter.com/3I3FUdK2xF
— ElBuni (@therealbuni) June 11, 2026
El estreno mundial de "DNA"
Con el estadio completamente colmado, Bocelli y EJAE realizaron la primera interpretación en vivo de "DNA", la canción oficial del Mundial 2026. El tema fue concebido para representar valores como la identidad, la resiliencia y el sentido de pertenencia que genera el fútbol en millones de personas alrededor del planeta.
La artista surcoreana, que ganó notoriedad internacional gracias a su participación en producciones vinculadas al fenómeno global del K-Pop, aportó versos en coreano a una composición que también cuenta con la participación de David Guetta y Megan Thee Stallion en su versión de estudio. La combinación de música orquestal, sonidos electrónicos y elementos del pop contemporáneo buscó reflejar la diversidad cultural que caracteriza a esta Copa del Mundo.
Una imagen que quedará en la historia del torneo
Mientras las últimas notas del himno resonaban en el estadio, las 48 banderas continuaron ondeando alrededor del campo de juego, ofreciendo una de las postales más impactantes de la inauguración. La imagen fue acompañada por una coreografía sincronizada que reforzó el mensaje de unidad y celebración que la FIFA buscó transmitir antes del inicio de la competencia.
Concluida la actuación, el escenario fue retirado y el protagonismo pasó a los futbolistas de México y Sudáfrica, encargados de disputar el partido inaugural. Sin embargo, la interpretación de Bocelli y EJAE ya había dejado una de las escenas más recordadas de la apertura del Mundial 2026.







