Cristina Bozñak hizo un giro en su vida en 2019 y el resultado llegará esta noche a la Casa de la Cultura de Yerba Buena (Las Higueritas 1.850), donde presentará a las 21 su álbum de estudio, “La vuelta del amor”, primer trabajo con composiciones propias.
“Son canciones que se vienen elaborando sin prisa y a conciencia, en un proceso de vida. Ha significado volver a mí misma, y ser consciente y comprender lo que nos atraviesa como seres humanos, profundizar en los vínculos humanos y transmitir mi sensibilidad. Mi diálogo interno es un espejo al interior donde cada tema refleja un estado y un deseo por alcanzar”, destaca.
Junto con su identidad artística como autora, música e interprete (en el repertorio circulará la balada, el pop, el blues y el rock), el recital servirá para desplegare su labor como docente y productora, ya que actuarán además Francisco Nougués y Gaspar Nougués con sus canciones. La banda que la acompañará está integrada por Nicolás Tula Rizo, Ignacio Matkovich, Daniel González, Fabián Falzone, Agostina Macagno y Paulina Giménez Lazcano, con Soledad Alastuey en la dirección artística.
“Me enamoran la sensibilidad, la alegría, la valentía, acompañar a otros en su desarrollo y ampliar su potencial, la capacidad de enfrentarse a uno mismo, abrazarse y tener el coraje de cambiar y concretar los sueños que surgen de una identidad propia. Valoro la armonía, el trabajo en equipo, el proteger y promover, las pequeñas cosas cotidianas y los detalles en los que nadie pondría atención”, resalta.
Bozñak siente que inicia un nuevo camino “para continuar explorando el corazón humano, desde el poder expresar y moldear mi identidad a los tiempos actuales, para hablar sobre lo que nos pasa, lo que me pasa y cómo lo percibo”. “El amor es la sabia vital de la existencia, es lo que nos conecta con nuestra esencia más profunda para abrazar lo que nos rodea. No es solo el amor romántico, sino el comprender nuestra naturaleza y fragilidad humana junto a la profunda dignidad que posee nuestra vida. Somos capaces de crear paz y belleza en todos los ámbitos que nos ocupan como seres humanos, e inspirar a los jóvenes y brindarles esperanza, espacios y herramientas para desarrollarse”, concluye.







