Resumen para apurados
- Miles de personas se manifestaron este sábado en Madrid contra el presidente Pedro Sánchez para exigir su renuncia y el llamado a elecciones anticipadas por descontento social.
- La marcha, que reunió entre 40.000 y 80.000 personas, contó con el apoyo de líderes opositores de PP y Vox, quienes criticaron la gestión migratoria y denuncias de corrupción.
- La movilización incrementa la presión política sobre el Ejecutivo español, aunque la oposición duda que Sánchez ceda a adelantar los comicios antes de los plazos legales.
Una multitudinaria movilización tomó este sábado las calles de Madrid en una jornada marcada por el descontento político y social. Miles de manifestantes se concentraron en distintos puntos de la capital española para exigir la renuncia del presidente, Pedro Sánchez, y reclamar la convocatoria anticipada a elecciones generales.
Las cifras sobre la convocatoria variaron según las fuentes: mientras autoridades locales estimaron la participación en torno a las 40.000 personas, los organizadores aseguraron que la asistencia duplicó ese número. Más allá de la disputa por los números, la imagen fue la de una protesta de gran magnitud, con banderas españolas y consignas que apuntaron tanto a la presunta corrupción del Ejecutivo como a la política migratoria.
Durante la jornada, se escucharon duras críticas dirigidas también al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en un clima de alta tensión política. Algunas consignas, de tono extremo, reflejaron el malestar de sectores que consideran insuficientes las respuestas del Gobierno frente a distintos problemas estructurales.
Miles de personas piden la dimisión del presidente del Gobierno: "Pedro Sánchez, hijo de puta" pic.twitter.com/tV2lw6gEnN
— EL MUNDO (@elmundoes) May 23, 2026
La protesta contó con respaldo explícito de dirigentes opositores. Desde el Partido Popular, una delegación encabezada por la senadora Alicia García sostuvo que la ciudadanía expresó un “límite” frente a los escándalos que, según afirmó, salpican al oficialismo. En la misma línea, el líder de Vox, Santiago Abascal, endureció el tono y acusó al Gobierno de deteriorar la situación económica y de fomentar políticas migratorias que generan rechazo en parte de la población.
En ese contexto, Abascal también puso en duda la voluntad del Ejecutivo de adelantar los comicios, al señalar que el presidente buscaría agotar los plazos institucionales para sostenerse en el poder.







