BALANCE. Incorporar frutas a nuestra alimentación ayudará a mejorar nuestro organismo y nuestro peso. FOTO TOMADA DE DEPOSITPHOTOS.COM
Resumen para apurados
- Especialistas recomiendan consumir frutas como kiwi, cítricos y ananá para fortalecer las defensas ante el aumento de cuadros gripales por el frío en Argentina.
- El kiwi aporta el doble de vitamina C que la naranja y el ananá contiene bromelina. Se aconseja su ingesta regular para combatir inflamaciones y mejorar el sistema inmunológico.
- Una dieta rica en estas frutas optimiza la respuesta ante virus estacionales. Mantener hábitos saludables es clave para reducir el impacto de enfermedades respiratorias invernales.
Con la llegada de las bajas temperaturas y el aumento de los cuadros gripales, muchas personas buscan reforzar su sistema inmunológico a través de la alimentación. Entre las opciones más recomendadas por especialistas aparecen algunas frutas ricas en vitamina C, antioxidantes y compuestos antiinflamatorios que ayudan a prevenir resfríos y aliviar síntomas.
El kiwi encabeza la lista de las frutas más beneficiosas. Según especialistas en nutrición, contiene casi el doble de vitamina C que una naranja y además aporta vitaminas K y E, fundamentales para fortalecer las defensas del organismo.
Otra alternativa clásica son los cítricos, especialmente la naranja, el limón y la mandarina. Estas frutas aportan antioxidantes naturales y favorecen el funcionamiento del sistema inmunológico. Los expertos aconsejan incorporarlas de manera regular en desayunos, meriendas o jugos naturales.
El ananá también se destaca por sus propiedades saludables. Contiene bromelina, una enzima con efectos antiinflamatorios y antibacterianos que puede contribuir al cuidado de la garganta y mejorar la digestión, dos aspectos importantes durante episodios de resfrío.
Nutricionistas recomiendan combinar distintas frutas para potenciar sus beneficios y mantener una alimentación equilibrada. Además, recuerdan que una buena hidratación, el descanso adecuado y la actividad física son claves para reducir el riesgo de enfermedades respiratorias.
Aunque ningún alimento evita por completo un resfrío, una dieta rica en frutas y verduras puede ayudar al cuerpo a responder mejor frente a virus e infecciones frecuentes durante el invierno.







