De la autocrítica del “Loco” Díaz al respaldo a Falcioni: el triunfo que puede cambiar el rumbo de Atlético

El 1 a 0 ante River expuso contrastes en el vestuario, pero también confirmó que el equipo encontró una idea clara y un camino posible de cara al futuro.

CONTROL. Leandro Díaz supera la marca de Aníbal Moreno en el Monumental. CONTROL. Leandro Díaz supera la marca de Aníbal Moreno en el Monumental. Foto de Matías Napoli Escalero/Especial para LA GACETA.

Resumen para apurados

  • Atlético Tucumán venció 1-0 a River Plate en el Monumental el domingo, logrando su primer triunfo histórico como visitante en Primera bajo la conducción de Julio César Falcioni.
  • Tras una larga racha negativa fuera de casa, el equipo tucumano neutralizó al rival con una estrategia defensiva. El triunfo ocurre en medio de un clima de fuerte autocrítica grupal.
  • Este resultado marca un punto de inflexión para el ciclo de Falcioni, quien apunta a evitar el descenso y clasificar a los playoffs en la próxima etapa del certamen nacional.
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Del “no hay nada que festejar” de Leandro Díaz, hasta la constatación del tránsito por la “buena senda” de Julio César Falcioni, pasando por el “desahogo” aludido por Renzo Tesuri: la resonante derrota que Atlético le infligió a River en el estadio Monumental de Núñez deja mucha tela para cortar y abre nuevas perspectivas para el “Mundo Decano”.

Está claro que el histórico 1 a 0 (nunca antes había vencido a domicilio al “Millonario” jugando en la Primera División) llegó de forma prácticamente inesperada, más allá de cierta mejoría mostrada por el equipo desde la asunción del cargo de entrenador por parte del “Emperador”. Inclusive el anterior partido ante Banfield mereció ser coronado con una victoria que se le escabulló básicamente por no haber sabido liquidar la cuestión en tiempo y forma.

Como sea, los números con los que cargaba sobre sus espaldas la delegación “decana” a la hora de pisar Núñez eran lapidarios: larguísimas rachas sin victorias y sin siquiera sumar un punto a domicilio, y con apenas dos victorias previas en el actual torneo Apertura. Nada de ello invitaba a creer en un posible batacazo, más allá de las dudas que venía generando un River que estaba mucho mejor en los resultados que en la producción de juego.

Sin embargo, lo impensado sucedió. Y si bien los medios nacionales apuntarán durante estos días al “papelón” protagonizado por el equipo dirigido por Eduardo Coudet -de alguna manera restándole importancia a lo realizado por Atlético en la tarde-noche del domingo-, es importante destacar los méritos de la visita para alzarse con una victoria que claramente vale mucho más que tres puntos.

Primera conclusión: el laboratorio de Falcioni goza de buena salud. El “Emperador” tiene un largo historial complicando a River, muchas veces al mando de equipos menos poderosos que su oponente. Y lo hizo otra vez con recetas simples, pero claramente efectivas.

“La idea fue que la pelota la tuvieran sus centrales o lejos de nuestro arco para que el equipo pudiera posicionarse de manera correcta y de esa forma sacar ventaja. Estuvimos muy correctos en no dejarlos decidir rápido”, explicó la estrategia Julio César.

El técnico, que felicitó a sus dirigidos por el logro, también merece el crédito de haber dispuesto la estrategia adecuada para dañar a un rival que, aunque con una formación mixta, contó con mayoría de nombres de jerarquía.

El “Loco” Díaz ponderó al actual timonel. “Nos da mucha tranquilidad, tiene mucha experiencia. Por ahí te dice cosas que te hacen enojar, con la picardía que tiene, pero en muchas cosas tiene razón. Hay que escucharlo”, aseguró el delantero.

Segunda conclusión: Atlético debe jugar todos los partidos como una final, no sólo contra los grandes. “Era importantísimo ganar hoy, cortar una racha negativa de mucho tiempo. Hicimos un esfuerzo de la p… madre, todo el equipo mostró un compromiso tremendo”, se sinceró Maximiliano Villa.

“Se nos venía dando una mala racha. Es por este camino, corriendo, metiendo todo el partido, con el rival que sea. Es lo que tenemos que seguir haciendo…”, especificó un Tesuri entre contento y emocionado por haberse reencontrado con el gol y nada menos que en tamaño escenario.

Como mandan las horas felices, los jugadores de Atlético fueron pródigos en declaraciones antes de abandonar el Monumental.

Le bajó la espuma

Fiel a su estilo, el “Loco” Díaz entregó una declaración disruptiva ante el clima festivo que se vivía en la antesala del vestuario visitante, y también cuentan que se vivió en el micro que los sacó del estadio, con música y cantos que hacía más de un año no se escuchaban tras una excursión a rodeo ajeno. “No hay nada que festejar, es lamentable todo lo que hicimos. Fue un torneo malísimo, terminamos en el puesto 13 entre 15 equipos, es difícil festejar hoy”, lanzó de manera tajante. “Estamos en deuda con la gente y los dirigentes, que hacen un gran esfuerzo y nosotros en la cancha no estamos bien, hay un montón de cosas que corregir”, agregó el delantero, autocrítico.

Más positivo, Luciano Vallejo, quien ingresó ante la lesión de Gastón Suso, dejó en claro su deseo: “Es muy lindo ganar en esta cancha, ojalá esto sea un punto de partida”.

Una buen aliciente

Precisamente esa fue la consulta de LA_GACETA al “Emperador” Falcioni, acerca de cuán benéfico para el equipo puede resultar a futuro una victoria de alto impacto como ésta. “Es un buen aliciente este triunfo, una buena oportunidad para terminar de excelente manera y dejar atrás todo lo irregular que habíamos sido en el torneo”, respondió.

“Nos viene bien para demostrar que estábamos en una buena senda, tendríamos que tener fácilmente cinco o seis puntos más”, agregó Falcioni, quien anticipó que a partir del miércoles el equipo retomará los entrenamientos, con doble turno de jueves a domingo.

Ahora vendrá una mini-pretemporada a la espera del partido con Talleres de Córdoba por los 16avos de final de la Copa Argentina, un encuentro que el técnico considera debería jugarse recién después del Mundial para que ambos contendientes lleguen al desafío en igualdad de condiciones. Y las charlas con los dirigentes sobre quiénes se van y quiénes podrían llegar en la próxima ventana.

Finalmente, Falcioni apuntó hacia el horizonte. “Esperamos olvidarnos del descenso y pensar un poquito más allá, por ejemplo, en llegar a los playoffs del torneo que viene”, remató.

Los éxitos en horas de vacas flacas permiten alentar sueños de tiempos mejores.

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