
Resumen para apurados
- La cadena Pardo y firmas de electrodomésticos cierran sucursales en Argentina ante la caída del 18,6% en ventas y el deterioro del poder adquisitivo durante el último año.
- El ajuste responde al crecimiento del comercio online y a una baja de ventas generalizada. Pardo redujo sus locales de 74 a 62, afectando plazas en Santa Fe y Córdoba recientemente.
- La crisis evidencia un cambio estructural en el retail físico. La competencia digital y la falta de ingresos obligan a las empresas a redefinir su estrategia para evitar la quiebra.
La crisis del sector de electrodomésticos en Argentina suma un nuevo capítulo. La cadena Pardo avanza con el cierre de sucursales en distintas provincias, en un contexto marcado por la caída del consumo, el deterioro del poder adquisitivo y el crecimiento de las compras online, incluso desde el exterior.
El fenómeno no es aislado: otras empresas históricas como Frávega y Garbarino también enfrentan dificultades, evidenciando un cambio estructural en el modelo comercial del retail físico.
Cierre de sucursales: el caso Pardo
En los últimos días, Pardo concretó el cierre de su sucursal en Rafaela, Santa Fe, sumando un nuevo punto a una serie de bajas recientes. La decisión se conoció a partir de un cartel colocado en el local, donde se informaba el “cierre total” y se detallaban los mecanismos para que los clientes continúen abonando sus cuotas mediante transferencia bancaria.
El ajuste se suma a cierres recientes en Río Cuarto y General Deheza, en Córdoba. En este último caso, el cierre sorprendió incluso a los empleados, quienes se enteraron al llegar al local y encontrarlo cerrado.
Según fuentes del sector, la empresa pasó en pocos años de 74 sucursales activas a 62, aunque mantiene operativo su centro logístico.
Ventas en caída y consumo en retroceso
El principal factor detrás de esta reestructuración es la fuerte caída de la demanda. Los electrodomésticos, como bienes durables, suelen ser de los primeros gastos que los consumidores postergan en contextos de crisis.
Los últimos datos del sector muestran una caída interanual del 18,6% en las ventas durante el último trimestre de 2025, con retrocesos en todas las categorías: desde línea blanca hasta tecnología.
Lo más llamativo es que esta caída se produce incluso con precios en baja. Mientras la inflación general superó el 30%, los electrodomésticos registraron una caída promedio del 6,6%, lo que refleja un cambio profundo en el consumo: el problema ya no es el precio, sino la falta de ingresos disponibles.
El avance del comercio online y las compras en el exterior
A la caída del poder adquisitivo se suma otro factor clave: el crecimiento sostenido del comercio electrónico. Cada vez más consumidores optan por comprar productos a través de plataformas digitales, muchas veces accediendo a precios más competitivos en portales internacionales.
Este cambio de hábito impacta de lleno en el retail tradicional, cuyo modelo se basaba en la expansión territorial, el financiamiento en cuotas y la experiencia en tienda física.
Un modelo en crisis
El cierre de sucursales, los planes de ajuste y las reestructuraciones ya son moneda corriente en el sector. En algunos casos, las empresas avanzan hacia concursos de acreedores o incluso quiebras.
Desde el ámbito sindical advierten que la situación es generalizada y afecta a múltiples rubros. La caída del consumo no sólo golpea a las cadenas de electrodomésticos, sino también a supermercados y comercios gastronómicos.
El escenario actual deja en evidencia que el modelo tradicional del retail físico está bajo presión. La combinación de menor poder adquisitivo, cambio en los hábitos de consumo y competencia online plantea un desafío estructural que obliga a las empresas a redefinir su estrategia para sobrevivir.







