Bernardo Grobocopatel, fundador de Agropecuario Argentino.

Resumen para apurados
- Bernardo Grobocopatel, fundador de Agropecuario Argentino, anunció su salida del club tras una crisis de resultados y falta de apoyo social en la Primera Nacional.
- La decisión ocurre luego de una dura derrota y un desgaste en la gestión personalista del club, que ahora apuesta por Patricio Toranzo como DT para evitar el descenso.
- Sin su principal sostén económico, el futuro de la institución es incierto. El reto será transformar el modelo individual en uno estable que garantice la sostenibilidad.
El presente de Agropecuario atraviesa uno de los momentos más delicados de su corta historia. El anuncio de Bernardo Grobocopatel, fundador y principal sostén de la institución, de dar un paso al costado marca el cierre de un ciclo que definió el crecimiento del club desde sus orígenes hasta su llegada al fútbol profesional.
La noticia llegó tras la dura derrota por 4-1 ante Atlético Rafaela, en un contexto de resultados adversos y desgaste acumulado. A través de sus redes sociales, Grobocopatel dejó una frase que encendió todas las alarmas: “Hay cosas que, sin hacer ruido, empiezan a despedirse”, escribió. Luego, confirmó que su salida ya está en proceso y que se intentará llevar adelante de manera “ordenada”.
Detrás de la decisión hay motivos personales, pero también estructurales. “Hay cosas que, cuando se sostienen solas, terminan quebrando en silencio a quien las sostiene”, expresó el dirigente, dejando entrever el peso que significó durante años llevar adelante prácticamente en soledad el funcionamiento del club. A eso se suma una fuerte decepción por la falta de respaldo local: tras el ascenso, la masa societaria cayó de unos 3.000 socios a un número considerablemente menor.
Aunque formalmente Agropecuario es una asociación civil, en la práctica funcionó durante años como un modelo altamente personalista. Grobocopatel no solo financiaba la estructura, sino que también estaba involucrado en decisiones clave, desde la gestión del estadio -que lleva el nombre de su abuela, Ofelia Rosenzuaig- hasta la comunicación institucional y la llegada de refuerzos.
La salida de su principal sostén llega en un momento crítico desde lo deportivo. El equipo se ubica en la 16° posición de la zona B de la Primera Nacional, con apenas ocho puntos, los mismos que los equipos que hoy ocupan puestos de descenso al Federal A. La preocupación es concreta y el margen de error, mínimo.
En ese contexto, el club ya realizó un cambio en el cuerpo técnico. Patricio Toranzo asumió como entrenador tras la salida de Adrián Adrover, con la misión de revertir una campaña que apenas registra dos victorias. El exmediocampista, que hasta ahora se desempeñaba como ayudante de campo, tendrá el desafío de reconstruir un equipo golpeado.
La crisis también alcanza a las divisiones inferiores, uno de los pilares del proyecto inicial. En los últimos años, el desarrollo formativo perdió fuerza, al punto que en 2024 el club firmó un convenio con la Sociedad de Fomento Polideportivo Gonnet para que represente a Agropecuario en los torneos juveniles de la AFA.
El contraste con su historia reciente es fuerte. Fundado el 23 de agosto de 2011, el club protagonizó un ascenso meteórico, convirtiéndose en la institución que más rápido llegó a la Primera Nacional: lo logró en 2017, tras encadenar tres ascensos consecutivos. En poco más de un lustro, pasó del anonimato a competir en la segunda categoría del fútbol argentino.
También tuvo momentos de alto impacto mediático. En la Copa Argentina 2022 enfrentó a Boca y eliminó a Racing, en un partido recordado tanto por el resultado como por el gesto emotivo del plantel, que utilizó una camiseta con la frase “Gracias papá por hacerme hincha de Racing”, en homenaje al padre de Grobocopatel.
A nivel infraestructura, el crecimiento también fue notable. Agropecuario cuenta con un predio de 17 hectáreas, siete canchas y una pensión con capacidad para 60 jóvenes, una base que refleja la inversión sostenida durante años.
Sin embargo, el interrogante ahora es otro. Sin el respaldo económico y dirigencial de su fundador, y con una base social debilitada, la sostenibilidad del proyecto entra en zona de duda. El desafío será encontrar una estructura que permita sostener lo construido sin depender de una sola figura.
El futuro de Agropecuario es, hoy, difícil de prever. Entre la urgencia deportiva y la transición institucional, el club enfrenta un punto de inflexión que definirá si aquel crecimiento acelerado puede transformarse en estabilidad o si, por el contrario, empieza a desandar el camino recorrido.







