El “Topo Gigio” volvió a escena: el gesto de Paredes que encendió el Superclásico

El volante marcó el gol del triunfo de Boca y celebró con el histórico gesto popularizado por Riquelme; aunque dijo que fue espontáneo, la escena cargó de simbolismo el cierre del partido en el Monumental.

Leandro Paredes anotó el 1-0 frente a River. Leandro Paredes anotó el 1-0 frente a River.
Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Leandro Paredes marcó el gol del triunfo 1-0 de Boca ante River en el Monumental y celebró con el "Topo Gigio", emulando a Juan Román Riquelme en un clima de máxima tensión.
  • Tras anotar de penal, el volante replicó el gesto histórico de 2001. Aunque Paredes dijo que fue espontáneo, la acción provocó silbidos locales y recordó la rebeldía de Riquelme.
  • La celebración refuerza la identidad del club y la conexión simbólica con Riquelme. Este acto marca una tendencia de pertenencia en el plantel bajo la actual gestión presidencial.
Resumen generado con IA

El Superclásico no solo dejó un resultado ajustado, sino también una imagen que rápidamente se volvió viral y cargada de significado. Leandro Paredes, autor del gol de la victoria de Boca ante River, celebró con el clásico gesto del “Topo Gigio” y reactivó una de las postales más emblemáticas en la historia del club.

Tras convertir de penal el 1-0 sobre el final del primer tiempo, el mediocampista se besó el escudo y, frente a la hinchada local, se llevó las manos a las orejas. Un gesto que, aunque luego intentó bajar de tono, tiene un peso simbólico difícil de ignorar. “Me salió así, no lo tenía pensado”, explicó tras el partido. Sin embargo, en Boca ese festejo tiene historia.

El “Topo Gigio” fue inmortalizado por Juan Román Riquelme en el Clausura 2001, en otro Superclásico, como una respuesta directa a la dirigencia de aquel entonces. Fue un acto de rebeldía, una forma de hacerse escuchar en medio de tensiones internas. Desde entonces, quedó asociado a la identidad del club y a una manera particular de plantarse ante la adversidad.

En ese contexto, lo de Paredes no fue un gesto más. Más allá de su explicación, su celebración se leyó como una señal de pertenencia, una conexión directa con la historia reciente de Boca y con la figura de Riquelme, hoy presidente e ídolo indiscutido del club.

No es un caso aislado dentro del plantel. Adam Bareiro también replicó el gesto en su debut con la camiseta “xeneize”, aunque en su caso lo hizo de manera explícita como agradecimiento hacia Riquelme por la confianza en su llegada.

En el Monumental, la reacción fue inmediata. La hinchada de River respondió con silbidos y abucheos, elevando la temperatura de un partido que ya se jugaba al límite. Porque en un Superclásico, cada gesto se amplifica, cada símbolo se resignifica.

Y el “Topo Gigio”, una vez más, volvió a decir mucho más de lo que parece.

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