Miguel Ángel De Marco: “Roca construyó el estado moderno de la Argentina”

Fallecido el lunes de esta semana, fue uno de los historiadores y biógrafos más destacados de nuestro país y un asiduo colaborador de estas páginas. A continuación reproducimos la última entrevista que le hicimos (agosto de 2024) a propósito de su biografía de Julio Argentino Roca. “Cuando nació en San Miguel de Tucumán, el país era un desierto. Cuando murió, los argentinos conformaban una de las naciones más ricas del mundo”, señalaba el ex presidente de la Academia Nacional de la Historia.

Hace 5 Hs

Por Flavio Mogetta

Para LA GACETA - BUENOS AIRES

“Roca era un hombre que valoraba la importancia de tener un Estado debidamente constituido con la política funcionando”, afirma Miguel Ángel De Marco. Se trata de una figura “que era una asignatura pendiente, que no se había podido realizar por cuestiones editoriales, quizás porque había cierta renuencia a su figura”.

Julio Argentino Roca sufrió la renuencia mencionada por De Marco a partir de la aparición de un revisionismo que “con respecto a determinadas figuras se ha tratado de amoldarlas a las circunstancias o a la ideología de cada uno y esto no es propio de la investigación histórica. En todo caso, es hacer política con la Historia, nunca es hacer ciencia histórica”.

-¿Qué importancia tienen a la hora de armar estos libros biográficos las cartas y las anotaciones de los personajes elegidos?

-Son fundamentales… “Si no hubiese correspondencia íntima, no habría Historia verdadera”, decía Lucio V. Mansilla, porque la figura no se muestra a través de los documentos oficiales que firman o las declaraciones públicas -aunque algunas tienen gravitación-, sino que en una época en que lo epistolar era la forma de comunicación más importante, el hombre se desnuda, muestra intencionalidades, emite juicio acerca de sus contemporáneos, etcétera. Las cartas ofrecen elementos para conocer al personaje en su interioridad y a los demás que le escriben, con pedidos, reclamos u ofertas. También es importante hacer un entramado del tiempo y de las costumbres, de los hábitos políticos de determinada época. Roca escribía muchísimo, pero también utilizaba otros medios para comunicarse con sus contemporáneos y con sus partidarios. Tuvo que manejar una fuerza política que estaba expandida prácticamente en todo el país.

-Estamos haciendo referencia a la importancia de lo epistolar para documentar la Historia. En los días que corren el género está en desuso y ha sido reemplazado por los mensajes de texto. Pienso en lo difícil que les va a resultar a los historiadores del futuro tratar de reconstruir los personajes de estos días.

-Una tarea demasiado ímproba. Muchos creen que con la enorme versatilidad que hay de medios, con las posibilidades que tenemos de grabar, enviar mensajes, etcétera., todo se va a facilitar, pero mucho queda en una esfera reservada y desaparece. Pensemos ahora en las entrevistas radiales, televisivas, los mensajes de texto; no va a ser fácil procesar todo eso para el historiador del futuro. Parece una contradicción: un volumen enorme de información y muchas dificultades para acceder a él.

-Al recorrer los capítulos dedicados a las presidencias de Roca, encontramos que la segunda fue mucho mejor que la primera, que no terminó económicamente de la mejor manera.

-La primera es la de la conclusión de un proceso muy duro que había empezado en Pavón. Cuando Roca se hace cargo del poder lo hace después de una guerra civil en la que se entremezclan sus antiguos compañeros de la Guerra del Paraguay y de otras luchas que había tenido el país. Casi todas las presidencias argentinas habían empezado o terminado con alguna revolución o guerra. La de él va a ser la presidencia que inicia un periodo pacífico con algunas revoluciones provinciales o las grandes revoluciones radicales, pero va a permitir un progreso sostenido. Y cuando él asume la segunda presidencia, ya muchos de los problemas que veía como sumamente difíciles estaban resueltos. Algunos los había resuelto él, otros sus sucesores. Por ejemplo, la ocupación territorial. O las comunicaciones. Contó con herramientas muy importantes que en la primera no tenía: teléfonos, telégrafos, ferrocarriles. Esto no hubiese podido ser sin ese basamento que se había construido desde la primera presidencia hasta la segunda con distintos aportes.

-Milei reivindica la figura de Roca al tiempo que ha manifestado “odiar tanto al Estado”, y cuando se recorre esta biografía de Roca se puede apreciar que el progreso del país del que estamos hablando lo logra desde el Estado. Hay una política de creación de escuelas, de obra pública. Un Estado presente para el desarrollo del país.

-Roca fue el gran orquestador, el gran instrumentador del Estado, el que construye el estado moderno de la Argentina o termina de construirlo porque no podemos decir que los demás funcionarios, legisladores y los presidentes que lo precedieron no hicieron nada. Él tiene una concepción de fuerte presencia del Estado. Inaugura escuelas, avenidas, monumentos, edificios de los tres poderes del Estado, y promueve en las provincias conductas similares. Valoraba la importancia de tener un Estado debidamente constituido con las instituciones funcionando, con la política funcionando. Él cierra el proceso de formación del Estado argentino.

-¿Qué datos que no conocía -o no en detalle- descubrió al documentarse para hacer el libro?

-Tuve la suerte de tener en mis manos, antes de que se publicara, el archivo del general José Miguel Arredondo y a través de este archivo aparece un Roca juvenil, ya con un pensamiento político y una capacidad de acción para comunicarse mano a mano con los presidentes. En la correspondencia uno ve cómo Roca se mueve con el presidente Sarmiento -siendo teniente coronel y después coronel- y va afianzando progresivamente su importancia política a la par de la militar. Y después algo que en nuestro país se le ha dado poca importancia, pero que es indispensable para hacer la Historia argentina, que es el acceso a la prensa. No se puede escribir historia si no se accede a los periódicos porque son una fuente de información colosal que muestran el momento en que los personajes actúan con sus pasiones, odios, afinidades e intereses.

-¿Cuáles cree que fueron las mayores virtudes de Roca?

-Era un hombre de extrema prudencia, de gran inteligencia, que hacía culto de la paciencia, que sabía dialogar y mandar, pero no el mando que había tenido desde alférez al frente de una batería en la batalla de Cepeda, sino mandar como presidente, con respeto, con dignidad.

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