De una lesión de espalda a correr en Grecia: la historia de Luciano López, el tucumano que busca llegar al Spartathlon

Empezó a correr por salud, hoy está entre la élite del ultramaratón y busca fondos para competir en una de las carreras más exigentes del mundo.

Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Luciano López, ultramaratonista tucumano, clasificó al Spartathlon de Grecia tras superar hernias de disco. Es uno de los 13 argentinos que correrán 247 km entre Atenas y Esparta.
  • Inició su carrera hace 11 años por salud. Tras lograr marcas de élite en pruebas de 24 horas en Buenos Aires y Uruguay, ahora busca fondos para financiar los costos del viaje.
  • Su historia de superación destaca el potencial del deporte amateur en Tucumán. De completar el reto, se consolidará como referente del atletismo de resistencia de nivel mundial.
Resumen generado con IA

Hace 11 años, Luciano López no pensaba en Grecia, ni en 247 kilómetros, ni en competir contra los mejores del mundo. Pensaba, simplemente, en poder caminar sin dolor. Una lesión en la espalda (dos hernias de disco) lo había llevado a un punto límite. Pero en ese momento, cuando todo parecía indicar reposo, apareció una recomendación que cambiaría su vida: moverse, empezar a correr. Hoy, ese taficeño que dio sus primeros pasos por una cuestión de salud está a un paso de cumplir uno de los mayores sueños posibles dentro del atletismo de resistencia. López es uno de los 13 argentinos clasificados al Spartathlon, la mítica carrera que une Atenas con Esparta a lo largo de 247 kilómetros, con un límite de 36 horas. Un desafío extremo, tanto física como mentalmente.

“Es como un Mundial para un futbolista”, explica. Y no exagera. El Spartathlon no es una carrera más: es una prueba cargada de historia, ligada al origen mismo de la maratón. Un lugar reservado para pocos. Muy pocos. El camino hasta ahí no fue inmediato. Como muchos corredores, Luciano empezó con distancias cortas: 10 kilómetros. Después vinieron los 21, los 42… y un día apareció el ultramaratón. “Un amigo me invitó a correr 12 horas en Las Termas y ahí conocí lo que era este mundo. Yo veía a los que corrían el Spartathlon como algo inalcanzable”, recuerda.

De una lesión de espalda a correr en Grecia: la historia de Luciano López, el tucumano que busca llegar al Spartathlon

Pero lo que parecía lejano empezó a tomar forma con el tiempo. Con disciplina, con entrenamiento y con una convicción que repite como mantra: el cuerpo no tiene límites. En 2024 logró una marca clave en una carrera de 24 horas en Buenos Aires, donde recorrió más de 200 kilómetros. Repitió esa actuación en Uruguay. Y así consiguió el pasaje a Grecia.

Ese logro lo posiciona hoy entre los referentes nacionales del ultramaratón. Pero llegar no es suficiente. Porque en esta disciplina, clasificarse es apenas el comienzo. El entrenamiento es extremo. No hay otra palabra. Jornadas largas, sesiones en ayunas, prácticas de noche, al calor del mediodía, en condiciones incómodas. Todo pensado para preparar al cuerpo y, sobre todo, a la cabeza. “Buscás la incomodidad. El cuerpo tiene que reconocer lo que va a sentir en carrera. El dolor, el cansancio”, explica.

A eso se suma un equipo detrás: nutricionista, kinesiólogo, entrenador, psicólogo. Porque en una prueba así, cada detalle cuenta. Desde qué comer hasta cómo reaccionar cuando el cuerpo pide parar.

Pero hay un factor que condiciona todo: Luciano es amateur. No vive del deporte. Tiene trabajo, familia, responsabilidades. Y también los costos. Porque competir en el Spartathlon implica una inversión importante: pasajes, inscripción, estadía y todo el proceso previo de preparación.

Ahí aparece el otro desafío. Quizás tan exigente como la carrera misma. “Ser seleccionado solo te da la posibilidad de correr. Todos los gastos corren por mi cuenta”, explica. Por eso, en paralelo a su preparación, López inició una campaña para reunir fondos. Lo hace junto a su equipo, el “Lemon Team”, el grupo de corredores que entrena en Tafí Viejo y que hoy se convirtió en su principal sostén.

Rifas, búsqueda de sponsors, difusión en redes sociales. Todo suma. Todo ayuda. Porque detrás del objetivo individual hay algo más grande: representar a Tucumán y a la Argentina en una de las competencias más prestigiosas del mundo.

En ese camino, el apoyo también se transforma en energía. “Me llevo la ayuda de los chicos, las ganas de colaborar. Eso te empuja mucho”, cuenta.

Mientras tanto, los días pasan entre entrenamientos, trabajo y organización. El tiempo, admite, es lo que más le falta. Pero también es lo que mejor administra. Porque sabe que cada kilómetro suma.

Y que todo empezó, casi sin buscarlo, por una cuestión de salud. Hoy, ese primer paso se convirtió en una historia de superación que todavía está escribiendo su capítulo más importante. Luciano López ya llegó más lejos de lo que imaginaba. Pero quiere ir más allá.

Quiere estar en Grecia. Quiere correr el Spartathlon. Y, sobre todo, quiere terminarlo. Porque en el ultramaratón, como en la vida, no siempre gana el más rápido. Muchas veces, gana el que resiste.

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