SIN LÍMITES. Margaret Qualley y Glen Powell, en “Jugada maestra”.

Aparte de “Super Mario Bros Galaxy”, las salas tucumanas reciben hoy el segundo estreno de la semana. Se trata de “Jugada maestra”, una película de humor negro, thriller y suspenso -matizado con algo de romance- dirigida por John Patton Ford y con las actuaciones de Glen Powell, Margaret Qualley y Jessica Henwick, que gira alrededor de Becket Redfellow, el psicópata y seductor heredero de una fortuna multimillonaria que no se detendrá ante nada para conseguir lo que él cree que se merece. Separado de su escandalosa familia, para llegar a recibir su parte (y aumentarla) tiene en mente eliminar a todos los parientes que se interpongan en su camino. En el camino se topa con una intrigante mujer, que aspira también a obtener parte de los casi U$S30.000 millones en juego.
El guión, escrito por el propio director, se inspiró en el filme “Los ocho sentenciados”, de 1949, a su vez basado en una novela de principios de siglo de Roy Horniman. Tener a dos figuras en ascenso en el universo cinematográfico como Powell (con ciertas referencias a su composición en “Cómplices del engaño”) y Qualley (la contracara de Demi Moore en “La sustancia”) aporta a la taquilla, junto con una narración que comienza por el final y se remonta en la historia a fuerza de recuerdos del protagonista.
Cineclubes
Dentro de las propuestas de los cineclubes, con entrada libre y gratuita, desde las 21 se proyectará en La Vecindad Estudio (Las Piedras y Libertad) la última creación de Sam Raimi, “Ayuda”, otra comedia negra con el protagónico de Rachel McAdams como una denostada y relegada empleada de una empresa, fanática de los realitys de supervivencia, que termina en una isla desierta con su agresivo y machista jefe (Dylan O’Brian), luego de un accidente de viaje. Ahora los roles cambiaron y ella asume el control de la situación.
A la misma hora se verá en La Taberna de Saturno (Pringles y Chacho Peñaloza, Yerba Buena) “Pink Flamingos”, película de culto estadounidense de 1972 dirigida por John Waters y considerada una de las producciones más provocadoras y revulsivas de la historia, pese a lo cual está preservada por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por ser “cultural, histórica y estéticamente significativa”. La protagonista es la drag queen Divine, que en la ficción compone a la “persona más inmunda del mundo” dentro de un entorno lleno de excesos sexuales y se consumo de drogas; también actúan David Lochary, Mary Vivian Pearce y Mink Stole.







