La invasión a un país, el ganador de un partido de fútbol o el dato de inflación. Todo puede ser un hecho trascendente en la vida social y política pero también el resultado de una apuesta. El mercado de pronósticos digitales no conoce límites y supera las posibilidades del ámbito deportivo para cubrir acontecimientos de la dinámica internacional, como una guerra o el discurso de un presidente.
Según los fundadores de Polymarket, los datos de su plataforma predicen lo que ocurre en la política y la cultura a través del SÍ o NO de sus millones de usuarios que apuestan dinero por cada pregunta. Este sitio web, que nació en 2020 y está valuado en más de 9.000 millones de dólares, se convirtió en el protagonista de fuertes controversias internacionales en los últimos meses y en Argentina llegó a un punto crítico de denuncias que derivó en su bloqueo total.
La plataforma ganó popularidad al anticipar eventos de gran magnitud como la victoria de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos de 2024, la captura de Nicolás Maduro en Venezuela y la inflación de febrero en la Argentina minutos antes de la publicación oficial del INDEC. Sin embargo, esta efectividad desató controversias y sospechas sobre el uso de información privilegiada y manipulación del mercado.
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Diversas investigaciones señalan que cuentas anónimas ganaron fortunas con apuestas precisas horas antes de eventos geopolíticos confidenciales, como los bombardeos en Medio Oriente o la intervención norteamericana en Venezuela. Al mismo tiempo, investigadores universitarios advirtieron que cerca del 25% del volumen de operaciones del sitio podría ser artificial.
Cómo funciona el mercado de apuestas en Polymarket
Las apuestas en Polymarket funcionan a partir de preguntas que cualquier usuario plantea en la plataforma. Entre las más populares figuran quién ganará el próximo Mundial o el desenlace de conflictos internacionales. Sus datos operan sobre tecnología blockchain (la misma que opera para el mercado de criptomonedas) y el sitio permite a los usuarios apostar dinero sobre el resultado de una variedad de eventos futuros.
Su mecanismo divide las predicciones en respuestas de SÍ o NO, donde el precio de cada posición fluctúa entre 0 y 1 dólar según la oferta y la demanda. Por ejemplo, si el 60% de los usuarios cree que un determinado resultado ocurrirá, comprar esa posición cuesta 60 centavos de dólar. Si al finalizar el evento el pronóstico resulta acertado, la plataforma paga 1 dólar por cada contrato adquirido.
La dinámica de la plataforma simula los mercados financieros tradicionales porque las tendencias cambian minuto a minuto al ritmo de las noticias como lo hacen las acciones de las empresas. Como en el mercado de valores, los usuarios no están obligados a mantener su predicción hasta el final del evento. Pueden vender sus posiciones antes o comprar más al precio vigente en el mercado. Aunque sus impulsores la defienden como una herramienta para procesar el criterio colectivo y anticipar tendencias globales, en la práctica funciona como una casa de apuestas donde se arriesga dinero.
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En el aspecto operativo, el sitio se caracteriza por no cobrar comisiones por transacción y por permitir el flujo de dinero a través de billeteras digitales anónimas. Esto posibilita la creación de cuentas en pocos minutos sin exigir mecanismos sólidos de verificación de identidad o de edad. Por lo tanto, se presenta como una estructura desregulada y justamente esta característica generó controversias y riesgos. Facilita el acceso de menores de edad a las apuestas, además de propiciar la manipulación artificial del volumen de operaciones y el uso de información privilegiada.
El bloqueo de Polymarket en Argentina
Polymarket enfrenta un creciente escrutinio legal y Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en ordenar su bloqueo total a nivel nacional. La Justicia porteña, luego de denuncias de organismos como la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA), determinó que el sitio operaba ilegalmente como un sistema de apuestas online encubierto sin la autorización correspondiente.
La principal preocupación de las autoridades radicaba en la ausencia total de verificación de identidad o de edad. Esto permitía abrir cuentas en pocos minutos y habilitaba el acceso de menores al juego y las apuestas. Como consecuencia, se ordenó a los proveedores de internet restringir el acceso a la web y se instruyó a empresas como Google y Apple a eliminar la aplicación de sus tiendas en todo el país.
En un informe sobre Polymarket publicado en LA NACIÓN, se advirtió que semanas antes del bloqueo la plataforma ya vaticinó con precisión el dato de inflación de enero. Un día antes de la publicación oficial del INDEC, el mercado de predicciones apostaba que la inflación se ubicaría entre un 2,9% y un 3,1% mensual. Finalmente, el porcentaje informado por el gobierno fue de 2,9% y ganaron los que acertaron.
Para el índice de febrero ocurrió lo mismo y Polymarket quedó bajo sospecha de filtraciones después de anticipar con exactitud el dato oficial de inflación. Según detallaron varios analistas, la nueva controversia surgió a partir de movimientos inusuales en bonos y en la plataforma minutos antes de que el INDEC publicara el nuevo índice. Polymarket registró un cambio en las predicciones el 13 de marzo y pasadas las 15.30, los usuarios comenzaron a inclinarse con fuerza hacia un rango de inflación de entre 2,8% y 3%. Concentró el 39% de las apuestas, con un volumen de más de 5.000 dólares, justo antes de que el INDEC confirmara un 2,9% para febrero.








