GOLAZO. El juvenil marcó su primer gol en el "Xeneize".

Tomás Aranda vivió una noche inolvidable en La Bombonera. El juvenil de 18 años abrió el marcador para Boca ante Instituto con un golazo que no solo rompió el partido, sino que también marcó su bautismo en la red como profesional.
El delantero, que ya se ganó un lugar en el equipo de Claudio Úbeda, mostró toda su calidad en la jugada del 1-0. Con un sutil quiebre de cintura, logró acomodarse dentro del área y sacó un potente remate cruzado con su pierna derecha, imposible de contener para Manuel Roffo. Fue una definición precisa, en un contexto donde Boca dominaba pero no lograba concretar.
Lamine Yamal tiene cositas del pibe Aranda.
— Kuke (@Kuke_bj) March 23, 2026
Pedazo de gol.
pic.twitter.com/ajUDUWzFhz
Apenas la pelota cruzó la línea, Aranda desató su emoción. El festejo fue tan intenso como significativo: ojos vidriosos, abrazo con sus compañeros y una ovación generalizada desde las tribunas. La Bombonera acompañó el momento, consciente de estar presenciando el nacimiento goleador de una de sus promesas.
El atacante, categoría 2007, alcanzó su décimo partido con la camiseta azul y oro, el cuarto como titular, consolidándose como una de las apuestas del cuerpo técnico. Su rápida adaptación y rendimiento no pasaron desapercibidos.
Desde Europa ya posaron los ojos sobre él. Clubes como Como y Parma lo siguen de cerca, atentos a su evolución en el fútbol argentino. Ambos equipos, con presencia de futbolistas argentinos, podrían ofrecerle un contexto favorable para continuar su desarrollo.
Aranda dio su primer gran paso. Y lo hizo con un gol que difícilmente olvide.







