Tarucas ganó en el Súper Rugby Américas, pero el susto del final obliga a prestar atención

La franquicia del NOA dominó el primer tiempo, pero se desordenó en el complemento y terminó sufriendo para sostener el 28-22 ante Yacaré XV en Corrientes.

Tarucas ganó en el Súper Rugby Américas, pero el susto del final obliga a prestar atención

El exceso de confianza, a veces, es el peor enemigo. Porque en el deporte (y más en uno como el rugby) no hay nada cerrado hasta el final. Un dominio puede evaporarse en minutos y un error puede cambiarlo todo. Tarucas lo experimentó en carne propia en Corrientes: jugó un primer tiempo de lujo, anotó cuatro tries y aseguró el punto bonus, pero en el complemento se desordenó, sufrió más de la cuenta y terminó pidiendo la hora para sostener el 28-22 frente a Yacaré XV. Un resultado que deja un sabor extraño: se ganó, pero hubo que mirar el reloj más de la cuenta.

Tarucas, sin dudas, es uno de los mejores equipos del Súper Rugby Américas. No solo por su gran momento en la tabla (ganó cuatro partidos y suma 18 puntos), sino porque se sostiene en la fortaleza de sus formaciones fijas. Yacaré lo padeció desde el inicio: a los dos minutos, el equipo de Álvaro Galindo ya estaba en ventaja con un try-penal nacido de un line y un maul dominante. El segundo, apoyado por Ignacio Marquieguez, llegó por la misma vía: line, maul y continuidad en corto para quebrar la defensa. A eso se sumó la precisión de Ignacio Cerrutti y las conquistas de Luciano Asevedo y Mateo Pasquini, que hacían imaginar una goleada.

Durante ese primer tiempo, la diferencia fue total. El equipo tucumano dominó cada sector del campo, impuso condiciones físicas y mostró una estructura ofensiva clara, con paciencia para construir y contundencia para definir. Cada ingreso a campo rival terminaba en puntos o en una sensación de peligro constante. Yacaré, en cambio, apenas lograba salir de su propio terreno: no lograba dañar ni inquietar. La diferencia de jerarquía se hacía evidente y explicaba por qué el equipo paraguayo está en el fondo de la tabla, todavía sin triunfos.

Tarucas ganó en el Súper Rugby Américas, pero el susto del final obliga a prestar atención

Pero el rugby no perdona. Y lo que parecía resuelto empezó a cambiar en el complemento. Los tucumanos bajaron la intensidad, perdieron precisión y empezaron a cometer errores que en el primer tiempo no habían aparecido.  Las formaciones fijas ya no fueron tan dominantes, el equipo dejó de avanzar con claridad y el partido se emparejó.

Yacaré, sin tener demasiadas herramientas, encontró espacios a partir de la insistencia. Aprovechó cada error, creció en confianza y comenzó a acercarse en el marcador. Lo que antes era control pasó a ser incertidumbre. Lo que parecía una goleada terminó siendo un cierre apretado.

Juan Bautista Mernes inició la levantada paraguaya: apoyó el try que cambió el partido y, sobre todo, le dio a su equipo la certeza de que podía pelearlo. Juan Cruz Strada sumó la segunda conquista, tras aprovechar la tarjeta amarilla de Facundo Cardozo. Tarucas sintió el hombre de menos y no logró hacer pie en la cancha de Aranduroga.

Y si bien Yacaré sufriría la expulsión de Nicolás Toth, el impulso no se detuvo. La jugada de Arturo López sintetizó ese momento: había que ir por todo. Superó un tackle de Simón Pfister (que debutaba como fullback debido a una lesión de Tomás Elizalde) y apoyó el try que dejó el marcador 28-22 a cuatro minutos del final. Lamas, en tanto, falló la conversión que pudo haberle puesto aún más suspenso al cierre.

Ahí apareció el otro lado del análisis. Porque si bien Tarucas volvió a demostrar que tiene recursos de sobra para imponerse, también dejó en evidencia que todavía tiene aspectos por ajustar. No se trata solo de jugar bien, sino de sostener ese nivel durante los 80 minutos.

El equipo de Galindo tiene una identidad clara. Sabe cómo lastimar, especialmente desde el line y el maul, donde marca diferencias. Tiene jugadores determinantes y una estructura que le permite competir en lo más alto. Pero también necesita consolidar su concentración en los momentos clave, evitar los baches y aprender a cerrar los partidos con mayor autoridad.

En un torneo tan parejo como el Súper Rugby Américas, esos detalles pueden marcar la diferencia. Hoy fue victoria. Pero en otro contexto, con un rival más efectivo, el resultado podría haber sido distinto. Tarucas se llevó cinco puntos valiosos y sigue firme en la pelea. Pero también se llevó una advertencia. El potencial está. El juego aparece. La jerarquía se nota. Ahora, el desafío será sostenerlo.

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