Murió Chuck Norris: del combate con Bruce Lee a la leyenda del cine de acción

La escena duró apenas ocho minutos, pero alcanzó para construir un mito.

Murió Chuck Norris: del combate con Bruce Lee a la leyenda del cine de acción
Hace 1 Hs

El ingreso de Chuck Norris al cine fue tan directo como su estilo: a golpes, frente a frente con Bruce Lee, en el Coliseo Romano, en una de las peleas más recordadas de la historia del género.

El duelo, parte de la película The Way of the Dragon, mostraba a dos maestros en plenitud. Mientras Lee desplegaba su velocidad característica, Norris respondía con potencia y precisión. Patadas, bloqueos y contraataques componían una coreografía que elevó el estándar del cine de artes marciales.

En medio del combate, incluso hay lugar para un momento que con los años adquirió tono casi cómico: Lee arranca un mechón del vello pectoral de Norris para liberarse y, ya de pie, lo sopla con gesto desafiante. La secuencia, sin embargo, recupera rápidamente su intensidad hasta un final contundente: Lee somete a su rival, le quiebra el cuello y, en señal de respeto, cubre su rostro antes de retirarse.

Ese papel fue el punto de partida para Norris, que llegaba con credenciales reales: había sido marine y combatido en la guerra de Corea, además de consagrarse campeón mundial de karate a comienzos de los años 60, con más de 180 victorias. Se retiró joven, a los 34 años, para preservar su estado físico. El cine lo esperaba.

A partir de entonces construyó una carrera sólida dentro del cine de acción, con títulos como The Delta Force, Missing in Action, Silent Rage y Lone Wolf McQuade. En varios de ellos también participó como coordinador de escenas de combate, aportando su experiencia marcial.

Durante las décadas del 70 y 80 compartió el podio del cine de acción con figuras como Clint Eastwood, Charles Bronson, Sylvester Stallone y Jean-Claude Van Damme. Como ellos, encarnó al héroe invencible, capaz de enfrentarse solo a ejércitos enteros.

En los años 90, su figura se consolidó en la televisión con Walker, Texas Ranger, donde interpretó a un ranger que impartía justicia con puño firme durante casi una década.

Su popularidad, sin embargo, trascendió la pantalla. En 2005, una parodia en el programa de Conan O'Brien dio origen a una ola de chistes virales que lo convirtieron en una figura de culto en internet: frases absurdas sobre su supuesta invencibilidad circularon durante años y reforzaron su estatus de ícono.

Lejos de incomodarlo, Norris siempre tomó ese fenómeno con humor. Su filmografía, aunque no tan extensa —apenas supera las 40 producciones—, fue suficiente para consolidar una imagen que combinó disciplina real, carisma y una presencia física inconfundible.

Su última etapa incluyó participaciones como The Expendables 2 y la más reciente Agent Recon. Pero su legado, construido a base de patadas, puños y una mística difícil de igualar, ya había quedado sellado mucho antes.

Con su muerte, el cine de acción pierde a uno de sus rostros más emblemáticos. Aunque, fiel a su propia leyenda, probablemente haya quienes sigan diciendo que Chuck Norris no murió: simplemente decidió dejar de pelear.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios