Ayuda para los inundados: ofrecen un esmaltado de uñas a cambio de un alimento

La solidaridad encontró una forma creativa de movilizarse por La Madrid. Un grupo de manicuristas decidió transformar su trabajo en ayuda concreta al ofrecer esmaltado semipermanente a cambio de alimentos no perecederos para donar a las familias afectadas por las inundaciones en el sur de la provincia.
La iniciativa nació casi de manera espontánea dentro de un grupo de colegas. “Somos una comunidad de manicuristas que decidimos ofrecer nuestra mano de obra. Hacemos un esmaltado semipermanente a toda persona que quiera venir, a cambio de alimentos no perecederos para donar a los inundados”, explicó Mayra Galarce, una de las organizadoras.
La propuesta tuvo una respuesta inmediata. En la primera jornada solidaria, realizada el viernes pasado, participaron decenas de personas. “Vinieron 61 personas y las atendimos en tres horas y media. Literalmente salía una y entraba otra”, contó.
Para poder atender a la mayor cantidad posible de participantes, las profesionales optaron por un formato ágil. “Para que sea rápido hacemos esmaltado semipermanente monocolor. La clienta elige el color, pero es liso, así podemos trabajar más rápido y recolectar más donaciones”, se detalló.
El servicio, que habitualmente tiene un valor de entre $18.000 y $20.000 y puede durar alrededor de 21 días, se convirtió en esta ocasión en una excusa para multiplicar la ayuda.
Entre las donaciones que ya se recibieron hubo más de 100 paquetes de fideos, alrededor de 20 bidones de agua de seis litros, harina y otros alimentos.
“Se juntó muchísimo y lo pudimos dividir para ayudar a tres zonas”, contó Galarce.
Además de alimentos, también llegaron productos de higiene. “Recibimos lavandina, repelentes y otros elementos. Estamos pidiendo que, en lo posible, ya no traigan ropa porque hay mucha cantidad; lo que más se necesita son alimentos”, explicó Mónica, otra de las colaboradoras.
Necesidades inmediatas
Incluso hubo donaciones pensadas para resolver necesidades inmediatas. “Algunas personas donaron fiambre para preparar sándwiches, porque hay familias que no tienen dónde cocinar. También se pensó en llevar carbón para quienes están a la vera de la ruta y necesitan preparar comida”, agregó.
La distribución de lo recolectado también fue organizada por las propias profesionales. “Las donaciones se llevaron gracias a colegas que viven en las zonas donde se hizo la entrega. Ellas contaban con vehículos y se encargaron de trasladar los alimentos”, explicó Luciana.
La experiencia también dejó en evidencia el espíritu solidario de la comunidad. “Comprobamos que la solidaridad está. Muchas personas incluso decían que podían llevar alimentos sin recibir nada a cambio, pero nosotros queríamos aportar nuestra mano de obra como incentivo para que más gente se acerque a donar”, señalaron.
La repercusión fue tan grande que el grupo decidió repetir la experiencia. Esta vez, con una jornada más extensa.
“Vamos a redoblar la apuesta y hacer una jornada completa, de 9 a 21”, anticiparon.
El encuentro solidario se realizará el viernes 20 en avenida Ejército del Norte 1.796 y la atención será por orden de llegada.
Las organizadoras también esperan que esta experiencia pueda sostenerse en el tiempo: “Nos encantaría repetirla, ojalá no vuelva a ser por una emergencia, pero pensamos hacerlo quizá una vez al mes o cada dos meses para ayudar a alguna fundación o a quien lo necesite”.








