
Pasado el encuentro entre la franquicia tucumana Tarucas XV y Pampas por una nueva fecha del Súper Rugby de las Américas, cabe destacar el impacto que genera esta experiencia especialmente en los más chicos.
Es probable que en poco más de un año de existencia, Tarucas aún esté lejos de replicar la pasión que solía despertar la “Naranja” entre los aficionados al rugby. Aquel mítico seleccionado tucumano venció a los rivales más desafiantes y coleccionó títulos a lo largo de varias décadas.
Lamentablemente, la política de la Unión Argentina de Rugby (UAR) hoy es promover los torneos de clubes en detrimento de aquellos que enfrentaban a los seleccionados provinciales. Por eso, la franquicia del Súper Rugby intenta emular la mística de los naranjas; el tiempo dirá si en el futuro lo logra.
Mientras tanto, cada partido de Tarucas se convierte en una fiesta en la que grandes y, especialmente, chicos se dan cita en la cancha del Lawn Tennis Club para dejar fluir la pasión por el rugby que caracteriza a nuestra provincia.
Para que esto ocurra resulta clave la decisión de entregar entradas gratuitas para los chicos de las divisiones infantiles de todos los clubes tucumanos. Detrás de ellos llegan muchos adultos que terminan copando las tribunas.
De hecho, los rivales suelen destacar la convocatoria que genera la franquicia del norte, situación que no se replica en otras sedes del mismo torneo.
En cada partido de Tarucas es posible observar por doquier niños y adolescentes con las camisetas de Tucumán Rugby, del Jockey Club, de Universitario, de Lawn Tennis, de Natación, de Lince, de Cardenales, de Tarcos y de Huirapuca, entre otros equipos.
Muchos de ellos van a alentar puntualmente a los jugadores que llegaron a Tarucas desde alguno de los clubes tucumanos. Y da la impresión de que este equipo profesional que representa al NOA logra superar las rivalidades locales para unir a todos los aficionados detrás de la pasión por el deporte.
Sin dudas, se trata de una gran lección de vida para los niños que sueñan con llegar a las primeras de sus clubes o, por qué no, con jugar en Los Pumas.
A todo lo anterior se suma que Tarucas, además, es para muchos jugadores la primera experiencia profesional y una gran vidriera que los pone en el radar de clubes europeos e inclusive del mismísimo Felipe Contepomi, el head coach del seleccionado nacional (estuvo presente durante uno de los partidos de local en esta temporada).
Creemos que es importante impulsar y sostener iniciativas como estas, porque les permiten a los niños y a los jóvenes encontrar en el deporte una motivación para superarse.







