El episodio que protagonizó Pelli fue el hecho político de la semana.
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Los que se conocen como “eventos canónicos” son esos momentos que tienen el potencial de cambiar eventualmente el curso de una historia. En una trama álgida, como la de la política tucumana, se los puede distinguir de inmediato. Algunos de ellos se convierten en puntos de inflexión, de referencia, sobre todo, en el desarrollo de un personaje o de un acontecimiento. Hasta aquí, el verano dejó dos de relevancia, uno de cada tipo. Por estas horas están sobre cualquier mesa alrededor de la que se sienten dos o más dirigentes.
El más reciente tiene como protagonista a Federico Pelli. El video de la agresión al diputado de La Libertad Avanza (LLA) por parte de Marcelo “Pichón” Segura, un empleado estatal que trabaja en la comuna de Los Bulacio, fue noticia nacional. Los morados denunciaron que tendría vínculos con el ministro del Interior, Darío Monteros, que se encontraba en el lugar coordinando la asistencia a los damnificados. La situación eclipsó por momentos la tragedia -lamentablemente crónica- de las inundaciones.
La evolución de la figura de Pelli se enmarca en la construcción del espacio libertario que lidera Lisandro Catalán como la principal oposición en Tucumán.
El primer acto de Pelli: un ex militar, asesor legislativo en materia de seguridad y frecuente entrevistado en los medios. El segundo: un candidato “outsider” que encabezó la lista de diputados. Fue ninguneado hasta el cansancio por otros sectores y se convirtió en uno de los dos diputados (la otra es Soledad Molinuevo) de paladar negro de Javier Milei por el distrito. El tercer acto: protagoniza, como víctima, un episodio virulento que lo catapulta a niveles de conocimiento altísimos mientras reparte donaciones a vecinos en La Madrid.
Inclusive, no fueron pocos los que deslizaron entre dientes cierta envidia de este “beneficio” colateral.
Minutos después del cabezazo, Milei tomó contacto con los videos. No sólo se expresó en sus redes en dos oportunidades, sino que se comunicó con el parlamentario mientras permanecía internado para pedirle que vaya hasta las últimas consecuencias contra Segura. Llamó a Catalán y el ex ministro del Interior le pasó el celular. Hablaron durante casi 15 minutos.
Un condimento más es que todo se dio nada menos que días antes de la visita del Presidente para participar del Foro Económico del NOA, organizado por la Fundación Federalismo y Libertad. Se especulaba con que se sumaría un recorrido, el viernes, por Yerba Buena. Hasta ayer, la llegada del “tour de la gratitud” a ese municipio estaba prácticamente descartada por la agenda del mandatario.
Puertas adentro de LLA local, ni siquiera imaginaron un desenlace así. Más allá del incordio y la angustia por el hecho, sienten que están en el camino correcto hacia 2027. Si bien venían con una agenda muy intensa y de críticas hacia el oficialismo, esta situación los puso en otro lugar. Catalán, de hecho, encabezó una conferencia en la que pidió la renuncia de Monteros. Se sienten más fuertes y evalúan como positivo el que se instalen nuevas figuras. De hecho, en la actividad se encontraban algunas de las incorporaciones más recientes como la ex diputada Paula Omodeo, el concejal yerbabuenense Álvaro Apud o el intendente de Concepción, Alejandro Molinuevo. Apuntan a la formación de una nueva dirigencia “de peso”. Y remarcaron también la actitud de la diputada Molinuevo, que según otro video viralizado, pidió explicaciones a Monteros en el lugar.
Cómo cayó en el peronismo es otra historia. En términos generales, los dirigentes en voz baja acusaron a LLA de “carancheo” político al presentarse en el lugar; afirmaron que hubo provocaciones previas (lo que no justificaría tampoco la violencia) y consideraron que es una reacción a la violencia verbal mileísta hacia el peronismo. De hecho, Monteros envió una carta documento a la parlamentaria Molinuevo por sus dichos en medios nacionales.
Cuando llegaron las primeras imágenes, el aire se volvió espeso en los despachos del poder. El gobernador Osvaldo Jaldo repudió la violencia rápidamente e instó a que el agresor sea reprendido. También lo hizo Monteros. No es un secreto que el bandeño es el hombre preponderante de la gestión.
La sensación en las primeras y segundas líneas del Ejecutivo fue de pérdida. De una especie de retroceso en lo que el tranqueño viene construyendo en su vínculo con la Nación y en la imagen política de la gestión, que plantea un peronismo distinto. Dialoguista y despojado del pasado. Analizaron que esta circunstancia implica una muestra de que todavía hay prácticas que riñen con lo que la ciudadanía pide y, sobre todo, vota.
Consideran que el gobernador está ante una encrucijada por resolver. Confían en que podrá hacerlo, pero todavía analizan la dimensión del costo político que esto puede tener. No sólo en la relación con la Rosada, sino también interno. La totalidad de los consultados consideró que Monteros permanecerá en su puesto.
Afirman que la fortaleza de la gestión será fundamental para lo que sigue. Añaden que también lo será la cintura del gobernador.
En la vereda del frente, referentes de distintas líneas de la oposición y de las vertientes internas justicialistas no afines al jaldismo coincidieron en una anécdota. Advirtieron que la agresión a Pelli podría tener la magnitud para convertirse en un “cajón de Herminio”, en alusión al gesto de Herminio Iglesias, en octubre de 1983, de quemar en el cierre de campaña un ataúd con las siglas de la UCR. Se atribuye a que ese fue un acto que perjudicó al PJ al cierre de la campaña y que terminó de inclinar el voto hacia el radical Raúl Alfonsín, que ganó la presidencia.
Para las elecciones falta, aunque hay clima de campaña. Si se celebrarían el tercer domingo de mayo, como algunos peronistas dejaron trascender, quedan 14 meses por delante.
Esto no quita que hay justicialistas que están inquietos por la presencia de LLA y por la figura de Milei de cara al año que viene. Aunque creen que Jaldo tendrá nuevamente que reunificar el peronismo y apuestan a los beneficios del sistema de acoples, no pueden medir cuánto será el peso electoral de los libertarios.
Aquí está el otro evento bisagra. Y tiene que ver con el peronismo y sus rencillas internas. El desplazamiento de las autoridades de la Caja Popular de Ahorros, es decir, del cisnerismo. Generó ruido interno en el PJ, sobre todo en las líneas más cercanas al manzurismo y que no están de acuerdo con las actitudes políticas del gobernador. Consideran que no pueden darse el lujo de perder a nadie.
El movimiento preocupó a diversas ramas, porque consideran que no hay otro camino posible que la unidad para repeler el avance de LLA y retener el Gobierno provincial. Si bien el espacio del diputado Carlos Cisneros no cuenta con un poderío electoral, sí tiene contactos nacionales y es una figura con buenos vínculos con la intendenta Rossana Chahla, con el vice Miguel Acevedo y el senador Juan Manzur.
Hay, sin embargo, esperanza en una convocatoria que se concretaría esta semana, si es que no se suspende por la situación de los inundados. El gobernador visitaría al bloque justicialista en la Cámara este miércoles, con “agenda abierta”, según la invitación. No son pocos los parlamentarios que habían tomado cierta distancia del mandatario y habían expresado molestia por la manera de relacionarse con la Cámara.
En política, los hechos canónicos se camuflan en un video viral, en una agresión inesperada o en una decisión administrativa que altera equilibrios internos. Con el paso del tiempo, algunos terminan siendo recordados como escenas fundacionales de una etapa. El cabezazo que catapultó a Pelli y la disputa por la Caja Popular podrían ser dos de esos momentos ¿Es pronto para saberlo? Sólo el calendario lo dirá.








