
Mantener los peines y cepillos del pelo limpios es tan importante como lavar el cabello con regularidad. Con el paso del tiempo, estos accesorios acumulan restos de productos capilares —como lacas, champú en seco, gomina o sérum— además de polvo, grasa y células muertas del cuero cabelludo.
Usarlos en ese estado no solo vuelve a ensuciar el cabello recién lavado, sino que también puede favorecer la proliferación de bacterias y hongos. Esto, a largo plazo, puede provocar irritación, caspa o incluso debilitar el pelo.
Por eso, especialistas en cuidado capilar recomiendan limpiar los peines y cepillos de manera periódica. Aunque existen productos específicos para hacerlo, también hay alternativas caseras simples y económicas. Una de las más efectivas es usar bicarbonato de sodio.
Este ingrediente, muy común en el hogar, ayuda a eliminar grasa y residuos sin dañar los materiales de los cepillos. Además, neutraliza olores y puede utilizarse tanto en modelos de plástico como en los de madera o cerdas naturales.
Cómo limpiar los peines y cepillos con bicarbonato
El procedimiento es sencillo y solo lleva unos minutos de preparación.
Paso a paso:
Retirar los cabellos atrapados. Antes de comenzar, quitá los pelos enredados con la ayuda de un peine fino, pinzas o incluso con los dedos.
Preparar la mezcla. Llená un recipiente con agua tibia y agregá dos cucharadas de bicarbonato de sodio. Si querés potenciar la limpieza, podés sumar unas gotas de jabón neutro.
Dejar en remojo. Colocá los peines y cepillos en la solución durante 15 a 30 minutos para que la suciedad se afloje.
Cepillar los restos. Con un cepillo de dientes viejo, frotá suavemente entre las cerdas y la base del cepillo para retirar los residuos acumulados.
Enjuagar y secar. Enjuagá con agua tibia, secá con una toalla limpia y dejá los cepillos boca abajo sobre una superficie para que terminen de secarse.
Cada cuánto conviene limpiarlos
Aunque muchas personas casi nunca lo hacen, lo ideal es lavar los peines y cepillos al menos cada dos meses.
Si el cuero cabelludo tiende a ser graso o se utilizan muchos productos de peinado, los especialistas recomiendan hacerlo cada dos semanas.
La diferencia suele notarse rápido: los cepillos duran más tiempo en buen estado y el cabello se mantiene limpio y saludable por más tiempo.







