Las tormentas eléctricas están condicionadas por el suelo, los vientos y la humedad

Una investigación conjunta realizada en África, pero con parámetros aplicables a todo el mundo sugiere incorporar nuevos estándares que permitirán elaborar mejores herramientas de alerta.

INTENSIDAD. En las últimas semanas Tucumán está bajo diferentes alertas. (Imagen web) INTENSIDAD. En las últimas semanas Tucumán está bajo diferentes alertas. (Imagen web)
Hace 2 Hs

El objetivo principal del estudio fue investigar cómo la combinación entre la humedad del suelo y el cambio vertical del viento puede favorecer el desarrollo de tormentas extremas. Eso se propuso el equipo formado por especialistas del Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido, el Centro Nacional de Observación de la Tierra y la Universidad Técnica de Viena, Austria. La investigación se enfocó en África subsahariana, donde suelos muy secos y vientos fuertes coexisten con frecuencia. Si bien tomaron una región concreta de estudio, los resultados son aplicables al resto de las latitudes.

Los investigadores propusieron que los cambios bruscos de humedad en el suelo generan pequeñas corrientes de aire, que junto con ciertas direcciones del viento, pueden activar la formación de tormentas en áreas muy localizadas. En el aspecto de la humedad, Tucumán tiene altos porcentajes.
La provincia posee una transición constante entre zonas de cultivo/monte (húmedas) y áreas urbanas o campos preparados (más secos). 

Ese contraste térmico en el suelo es combustible puro. A ello hay que sumarle los cerros contra los que el aire choca, sube a la fuerza y es seguro que se genera una tormenta eléctrica. El estudio también sugiere que, con suelos más calientes debido al calentamiento global, estas dinámicas se vuelven más extremas y difíciles de predecir.

La conclusuión

Los investigadores detallaron: “la probabilidad de una tormenta extrema aumentó un 68% cuando la configuración de humedad era favorable”. Los modelos de predicción actuales pueden anticipar en qué regiones podría haber tormentas, pero no logran señalar el punto exacto.
El estudio señaló: “sigue siendo un reto fundamental predecir dónde, en escalas de decenas de kilómetros, se desencadenarán las tormentas”.

El estudio recomendó que los modelos meteorológicos incluyan datos de humedad del suelo junto con las variables atmosféricas ya usadas. Tradicionalmente se pensaba que el aire caliente ascendiendo era el único motor. Pero la investigación demostró que la humedad del suelo es la que organiza dónde y cuándo estalla la tormenta.

Comentarios