El "Emperador" de 25 de Mayo y Chile: cómo fue la primera noche de Julio Falcioni en el Monumental

El nuevo entrenador de Atlético Tucumán vivió la derrota del "Decano" en un palco junto a su cuerpo técnico. La gente lo recibió con los brazos abiertos y le brindó todo su cariño.

A TRABAJAR. Julio César Falcioni esperó el partido junto a dirigentes en la zona de vestuarios. A TRABAJAR. Julio César Falcioni esperó el partido junto a dirigentes en la zona de vestuarios.
Hace 2 Hs

Pasadas las 20 comenzó a acumularse gente en el sector del estacionamiento bajo el sector 4 de plateas. De remera negra, jean y una campera sobre los hombros, llegó Julio César Falcioni. En una ronda improvisada, se tomó el tiempo para saludar a dirigentes y allegados, mientras los periodistas se acomodaban para esperarlo algunos metros más atrás.

“Es muy lindo todo, esperemos poder cumplir con toda esta gente”, comenzó el diálogo el “Emperador”. “Sabemos que es un momento complicado pero hay que ser positivos; queremos entrar entre los ocho”, añadió, sonriente por la calidez con la que fue recibido desde que pisó el Aeropuerto Benjamín Matienzo este martes por la mañana.

En ese lugar, el entrenador ya había dejado claras sus intenciones: “Vengo a mirar para adelante, no para abajo. Nunca pienso en el descenso”, aseguró el ex arquero.

Consultado sobre su esquema y la fama de defensivo que posee, fue práctico. “La mejor manera de jugar es ganar”, sentenció, aunque se permitió bromear sobre su estilo. “Esperemos poner dos micros uno delante del otro y empezar a sacar puntos”, lanzó entre risas.

Luego, hablando en serio, Falcioni aseguró que son los futbolistas quienes terminan definiendo el esquema, y negó que vaya a casarse con un dibujo determinado.

Esa seguridad y su rápida sintonía con el club estuvieron respaldadas por el aval de viejos conocidos de la casa. Falcioni reveló que amigos como Ricardo ‘Ruso’ Zielinski y Omar De Felippe le dieron las mejores referencias tanto de la ciudad como de la institución, y eso terminó inclinando la balanza para su desembarco. “Tenía ganas de trabajar y acá estoy”, resumió.

De buen humor, el experimentado director técnico nunca amagó con esquivar a la prensa. Al contrario, la atendió con gesto relajado y contestó todas las preguntas.

Detrás de los periodistas, los hinchas “decanos” hacían fila; como con una celebridad, grandes y chicos aguardaban por una foto.

Julio, feliz, accedió a cada pedido y posó para los celulares de cada persona que se lo pidió en el corto trayecto que recorrió hasta la entrada a la zona mixta.

Tras unas palabras en exclusiva para la transmisión oficial, se dirigió hacia la zona de vestuarios.

Si bien no habló con el plantel (la idea es que el trabajo de campo se ponga en marcha hoy por la tarde) el “Emperador” prefirió esperar el partido en esa zona, como si no viera la hora de hacerse cargo del equipo.

PRIMERA NOCHE. El PRIMERA NOCHE. El

Minutos antes del arranque, subió al palco y el magnetismo fue instantáneo. La platea lo reconoció al segundo y las cabezas empezaron a girar en busca de su figura; él respondió a cada saludo con un gesto con la mano, mientras la gente le brindaba un aplauso para darle la bienvenida oficial.

Cuando comenzó a rodar la pelota, las sonrisas quedaron en pausa. Sentado en primera fila, abrió el vidrio y se apoyó en el borde. Se lo vio totalmente concentrado en lo que sucedía en el césped.

Durante el entretiempo, llegó el momento del ritual: un cigarrillo y una charla de gestos marcados con su cuerpo técnico, analizando conceptos de lo visto en la primera mitad.

En el complemento volvió a la primera fila, y se fue minutos antes del pitazo final para refugiarse en la habitación del hotel.

Cómodo, Julio César Falcioni tuvo su primera noche en el Monumental. A juzgar por lo visto en la cancha, se fue con la clara sensación de que lo espera un arduo trabajo por delante.

Pero como dijo hace algunos años en un cruce con Diego Maradona, “el fútbol te da vida”. Y en ese sentido, Falcioni está listo para volver a vivir.


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