AYUDA, PERO NO SALVA. Paliativo el ejercicio no neutraliza la ingesta de alcohol. IMAGEN CREADA POR IA

Muchas personas todavía creen que es válido beber, al menos ocasionalmente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aclaró en 2003 que para identificar un nivel "seguro" de consumo de alcohol, se necesitaría evidencia científica válida que demuestre que, a partir de cierta graduación, no existe riesgo de enfermedad o lesión. La declaración de la OMS es que la evidencia disponible actualmente no puede indicar la existencia de un umbral.
"Las directrices recientes indican claramente que si evitas el alcohol al 100 por ciento, es lo mejor para ti", afirma Javaid Nauman, profesor del Instituto de Salud Pública de la Universidad de los Emiratos Árabes Unidos. "Pero sabemos que, a nivel humano, no creo que eso suceda jamás", fue sincero el profesional.
El deporte siempre asociado a beneficios ¿irrumpe como una ventaja para aquellos que son activos en este aspecto y también beben alcohol? Los investigadores indican que el ejercicio parece ofrecer cierta protección, pero no elimina los riesgos. Los científicos descubrieron que las personas que aumentaron su consumo de alcohol y no estaban en forma (entre el 20 por ciento más bajo de los participantes) tenían un riesgo de muerte 44 por ciento mayor que los que se mantuvieron en forma y abstinentes.
"Parece que una persona en forma que bebe moderadamente tiene más probabilidades de vivir más que una persona inactiva que no bebe", afirma Nauman.
“En algunos análisis de este estudio, parece que la condición física fue incluso más importante que el consumo de alcohol. Y yo digo que es totalmente posible”, afirma Timothy Naimi, médico, epidemiólogo especializado en alcohol y director del Instituto Canadiense de Investigación sobre el Abuso de Sustancias de la Universidad de Victoria.
Faltan pruebas
Aun así, ninguno de estos hallazgos sugiere que el ejercicio neutralice los daños del alcohol, afirma Nauman que era, justamente, lo que quería probar. "Ese no es el caso", reconoció. "El consumo de alcohol sigue siendo perjudicial para la salud", tal como lo estableció la OMS. En el estudio, cualquier persona, en forma o no, que aumentara su consumo de alcohol a lo largo de los años tenía un mayor riesgo de muerte.
“Cuanto menos se bebe, más seguro es. O cuanto más se bebe, más perjudicial es”, explica la Dra. Carina Ferreira-Borges, Jefa de Unidad en funciones para la Gestión de Enfermedades No Transmisibles y Asesora Regional sobre Alcohol y Drogas Ilícitas en la Oficina Regional de la OMS para Europa. “No podemos hablar de un supuesto nivel seguro de consumo de alcohol. No importa cuánto se beba: el riesgo para la salud del bebedor comienza desde la primera gota de cualquier bebida alcohólica”. agregó.
Por su parte el Dr. Jürgen Rehm, también del equipo de la OMS, se refirió a los argumentos sobre los impactos positivos de la ingesta de alcohol. “Los posibles efectos protectores del consumo, sugeridos por algunos estudios, están estrechamente relacionados con los grupos de comparación elegidos y los métodos estadísticos utilizados, y pueden no considerar otros factores relevantes”, aclaró Rehm.







