El fuerte reclamo de Juleita Prandi contra la Justicia argentina. (Foto: web)

Julieta Prandi hizo pública la lucha por la manutención de sus hijos que sostiene hace largo plazo. A través de sus redes sociales, la modelo arremetió contra la Justicia así como su ex marido, exigiendo el pago de la obligación alimentaria que, a pesar de estar fijada judicialmente, lleva cuatro años sin ser cumplida.
Tras seis meses de la condena de su ex marido, Claudio Contardi —quien recibió una pena de 19 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal y daño psicológico—, la conductora recurrió a su cuenta de X para visibilizar la falta de respuestas judiciales. Prandi advirtió que, desde la separación en 2019, se encuentra sosteniendo sola el hogar y los gastos de sus hijos, Mateo y Rocco.
Un reclamo de larga data
En un posteo cargado de ironía y hartazgo, Julieta escribió: "Hoy me desperté con ganas de charlar con el Juzgado Número 2 de San Isidro. ¿Sería mucha molestia que, después de reclamar alimentos durante cuatro años, finalmente tomen las medidas correspondientes para que mis hijos reciban su cuota?".
La modelo precisó que el expediente por alimentos fue iniciado formalmente el 29 de marzo de 2022, pero que el incumplimiento económico de Contardi es una constante que precede incluso a esa fecha. "Vengo haciéndome cargo de todo desde siempre. No es justo que una madre sostenga todo de por vida", sentenció, arrobando a las autoridades judiciales.
El fallo de la Justicia
Cabe recordar que la situación judicial de Contardi es sumamente compleja. En agosto de 2025, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Campana lo halló culpable de abusos cometidos entre 2015 y 2018. El fallo de 24 páginas detalló un plan sistemático para "socavar" la personalidad de Prandi, aislándola de su entorno y controlando sus comunicaciones bajo una falsa premisa de "protección".
Pese a que el empresario se encuentra detenido, la lucha de la modelo se traslada ahora al plano civil. El posteo, que alcanzó rápidamente las 250.000 visualizaciones, generó una ola de solidaridad de miles de mujeres que atraviesan situaciones similares de abandono económico parental, poniendo nuevamente el foco en la lentitud de los juzgados de familia.








