La receta saludable que se prepara en pocos minutos. (Fuente: Revista HOLA)

En un mundo donde las opciones de supermercado suelen estar cargadas de conservantes, volver a lo simple y casero puede ser un alivio. Preparar un snack nutritivo en casa no tiene por qué ser una tarea tediosa de horas en la cocina. De hecho, existe una receta que en apenas 15 minutos resuelve tus desayunos y te brinda un impulso para seguir en el día.
Estas bolitas energéticas de cacao, dátiles y nueces se convirieron en la opción predilecta para quienes buscan satisfacer un antojo dulce, pero de forma saludable. Su secreto reside en la combinación de ingredientes nobles que ofrecen energía inmediata sin necesidad de encender el horno ni ensuciar de más.
Un concentrado de energía natural
El equilibrio nutricional de este bocado es notable. El cacao aporta intensidad y una gran cantidad de antioxidantes; los dátiles funcionan como el endulzante natural por excelencia, sumando fibra; y las nueces aportan esas grasas saludables y la textura crocante que el paladar agradece. Es, en definitiva, el aliado ideal para consumir antes o después de entrenar o como un postre ligero tras la cena.
La clave está en la calidad de la materia prima. Al no requerir cocción, se mantienen intactas todas las propiedades de los ingredientes, permitiendo que el cuerpo aproveche al máximo cada nutriente en una porción pequeña pero potente.
El paso a paso para un resultado perfecto
Para preparar unas 12 unidades, vas a necesitar 150 g de dátiles sin carozo, 80 g de nueces, 2 cucharadas de cacao en polvo y una pizca de sal. El proceso es tan simple como efectivo: primero, se deben colocar los dátiles y las nueces en un procesador y triturar hasta obtener una "mezcla pegajosa y homogénea".
Luego, se agrega el cacao y la sal, procesando nuevamente hasta integrar todo. Si notás que la masa está algo seca, un pequeño truco consiste en añadir unas gotas de agua o esencia de vainilla para facilitar el armado. Finalmente, con las manos apenas húmedas, se forman las bolitas y se llevan a la heladera para que tomen firmeza.
La versatilidad es otra de las grandes ventajas de esta receta. Podés adaptarla según lo que tengas en la alacena, sumando coco rallado, semillas o incluso unos chips de chocolate amargo si buscás algo más sofisticado. Lo importante es lograr la consistencia adecuada para que no se desarmen al manipularlas.








