REVÉS. Pese a que las lluvias favorecieron los cultivos, dificultaron el acceso a los lotes para aplicar herbicidas y favorecieron las condiciones de desarrollo de malezas y vegetación indeseada

La campaña 2025/2026 de maíz y sorgo en Tucumán y zonas de influencia muestra, hasta el momento, un panorama general favorable, con cultivos en excelente estado y un escenario climático claramente distinto al observado en la campaña pasada, según un informe realizado por los técnicos del Programa Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).
La ocurrencia de precipitaciones frecuentes y bien distribuidas, junto con temperaturas moderadas y ausencia de olas de calor prolongadas, permitieron una adecuada recarga hídrica en gran parte de la región y favorecieron un desarrollo vegetativo sostenido de los cultivos.
En esta campaña, la siembra de maíz y sorgo se concentró principalmente durante la primera quincena de enero, extendiéndose hasta finales del mes en algunos casos, en función de la dinámica de las lluvias y de la disponibilidad de condiciones adecuadas de piso para el ingreso de maquinaria.
Desarrollo favorable
“Actualmente, en términos generales, los maíces se encuentran entre los estadíos V4 y V8, con un crecimiento activo, buen color y buena tasa de expansión foliar, en un contexto de balances hídricos positivos en la mayoría de las zonas productivas de Tucumán y áreas vecinas. Esta condición se explica por el importante acumulado de agua útil en el perfil del suelo, lo que permitió sostener el desarrollo del cultivo sin restricciones marcadas en cuanto a lo hídrico”, puntualizó Franco Scalora, coordinador del Proyecto Trigo y Maíz de la Eeaoc.
Además, desde el punto de vista térmico, resaltó que “la campaña se caracterizó por temperaturas máximas por debajo de los valores normales de referencia, con escasa ocurrencia de días consecutivos con excesos térmicos perjudiciales. A esto se sumó una alta frecuencia de días nublados, condición que contribuyó a moderar la demanda atmosférica y a reducir el estrés del cultivo en momentos clave del desarrollo inicial”.
En el caso del sorgo, la situación es similar. “Los lotes sembrados durante enero muestran un excelente comportamiento general, con muy buen crecimiento y sin limitantes importantes. Tanto en maíz como en sorgo, el escenario climático actual permite proyectar buenas expectativas para la continuidad del ciclo, aunque todavía resta un largo tramo por delante para definir el rendimiento final, que dependerá en gran medida de cómo evolucionen las condiciones ambientales durante las etapas reproductivas”, destacó Scalora.
Herbicidas
Por otra parte, este contexto favorable también trajo aparejadas algunas dificultades logísticas para los productores, principalmente vinculadas a las aplicaciones de herbicidas. “La ocurrencia frecuente de lluvias redujo las ventanas con condiciones adecuadas para pulverización, dificultando el ingreso a los lotes y generando retrasos en el control oportuno de malezas. En consecuencia, algunos campos presentan escapes o mayores niveles de infestación, favorecidos además por la elevada disponibilidad de humedad, que estimula la emergencia y el rápido crecimiento de vegetación indeseada. Esta situación obliga a intensificar el seguimiento de los lotes y ajustar las estrategias de manejo, ya que mantener al cultivo libre de competencia durante las etapas tempranas es fundamental para sostener el potencial productivo”, detalló el especialista.
A corto plazo, los pronósticos continúan siendo alentadores, con temperaturas moderadas y nuevas precipitaciones previstas para los próximos 10 días. Esto refuerza las expectativas de que el cultivo pueda sostener su buen ritmo de crecimiento, siempre y cuando se logre resolver a tiempo el manejo agronómico asociado al control de malezas y a la eficiencia en las labores de campo.







