Las advertencias del economista más escuchado por Milei sobre el dólar, el déficit fiscal y la credibilidad de los mercados
Mientras el peso se aprecia, Juan Carlos de Pablo analizó las necesidades centrales del Gobierno para los próximos meses y el posible impacto en la competitividad de la producción nacional.
PREOCUPACIONES. la reciente caída del tipo de cambio no resuelve los problemas estructurales, explicó De Pablo. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL

El economista Juan Carlos de Pablo lanzó tres advertencias centrales sobre la coyuntura de la economía argentina, en un contexto marcado por la baja del dólar y el debate en torno al déficit fiscal. Para el analista, la reciente caída del tipo de cambio no resuelve los problemas estructurales y puede, incluso, profundizar el retraso cambiario.
En primer lugar, De Pablo sostuvo que el eje del problema sigue siendo el déficit fiscal. “El Gobierno dio señales muy claras de que no se mueve del equilibrio fiscal y que va a hacer lo necesario para mantenerlo, pero el mercado percibe claramente el atraso cambiario”, explicó. A su entender, mientras no se consolide un ajuste fiscal consistente y creíble, la estabilidad cambiaria será frágil. La economía argentina, remarcó, arrastra desequilibrios que no se corrigen con intervenciones puntuales sobre el dólar.
La segunda advertencia apunta directamente al retraso cambiario. Según el economista, “se intentó frenar el dólar para bajar los precios, pero no funcionó porque el mercado percibe claramente el atraso cambiario”. En ese sentido, alertó que utilizar el tipo de cambio como ancla antiinflacionaria puede generar distorsiones y afectar la competitividad. “El riesgo de la apreciación es dañar una parte del entramado productivo”, afirmó, en referencia al impacto sobre sectores industriales que dependen de un tipo de cambio competitivo.
El tercer foco de preocupación está vinculado a la credibilidad de las políticas económicas y las proyecciones oficiales. De Pablo estimó que la inflación real en 2026 rondará el 24%, muy por encima del 10% previsto en el Presupuesto. “Esos errores te cuestan en credibilidad; lo primero que pasa es que dicen ‘bueno, me estás falsificando el índice’”, señaló, aludiendo a la postergación de la actualización del IPC. Además, advirtió: “Una elevada tasa de inflación ha sido el mecanismo que permite reducir el desequilibrio fiscal primario, pero a costa de la caída de jubilaciones y salarios reales”.
Por último, subrayó que “El Gobierno necesita sumar dólares para reforzar las reservas y cumplir con las metas del FMI, pero sin un ajuste fiscal real, cualquier solución será temporal”, dejando en claro que sin resolver el déficit fiscal y el retraso cambiario, la estabilidad de la economía argentina seguirá en riesgo.







