FIRME. Paula Morales negó que haya habido un ataque en manada. LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL
La declaración de Santiago Bagne por la agresión que sufrió Patricio Ledezma generó diferentes lecturas entre las partes que intervienen en la causa. Sin embargo, todas coincidieron en un punto: sus dichos podrían aclarar varios aspectos polémicos de la investigación.
Según explicaron Macario Santamarina y Gonzalo Azcárate, ya habían presentado ante la fiscalía que conduce Gerardo Salas un escrito previo, pero el joven fue convocado a ampliar su testimonio. “Hay personas que pudo identificar y otras que no. No puedo brindar mayores detalles porque la información forma parte de la investigación penal preparatoria y es reservada”, señalaron en una entrevista con LA GACETA.
Santamarina agregó que existen declaraciones que apuntan a un posible origen del conflicto dentro del boliche, vinculado con una situación denunciada por una joven. “Ese contacto indebido dentro del local habría sido el desencadenante del primer enfrentamiento”, indicó.
De la querella
José María Molina, representante legal de la víctima, confirmó que Bagne brindó una versión en la que negó cualquier participación culpable, aunque aportó datos relevantes para la causa.
De acuerdo con el abogado, el imputado identificó en los videos a no menos de ocho o nueve personas que aparecen en el tumulto. También señaló a quien, según su relato, habría agredido a Ledezma, aunque aclaró que dijo no haber presenciado ese momento de manera directa. “No es un dato menor que haya coincidido en mencionar a las personas que salieron del boliche para ver cómo estaba con quienes participaron en el hecho”, añadió.
“No debemos confundir una versión defensiva con prueba objetiva. Lo que determinará cómo ocurrieron los hechos será la evidencia”, sostuvo Molina. Sin embargo, fue categórico en un punto: “Está claro que Patricio recibió una golpiza por parte de varios sujetos. Discutir eso sería absurdo”.
Otra mirada
La abogada Paula Morales Soria, representante legal de Mariano Costa Rojano y Santiago Fernández -mencionados en la causa, pero aún no formalmente investigados-, afirmó que continúan colaborando con la Justicia y aportando testimonios de personas que presenciaron lo sucedido.
Según su interpretación, no existió una golpiza ni un ataque en manada, sino un enfrentamiento puntual originado en un conflicto previo dentro del boliche, vinculado con un presunto acoso hacia una joven.
“Lo que se observa en los videos es un cruce con empujones. No se ven patadas ni una agresión masiva”, sostuvo, y remarcó que hay testigos tanto del episodio denunciado por la joven como del altercado posterior.
Morales Soria también destacó que se trata de una causa con fuerte exposición mediática y que varios jóvenes están preocupados por su situación procesal.










