RECLAMO. Atlético Tucumán inició la presentación ante la Federación Internacional para exigir el pago pendiente por la transferencia de Tomás Cuello al fútbol brasileño.

Atlético Tucumán llegó a la FIFA por el caso Tomás Cuello y exige el cobro de U$S 850.000 que, según el reclamo, Athletico Paranaense todavía adeuda por aquella operación que se cerró en 2022. La decisión se cocina desde hace tiempo, con conversaciones internas y análisis legales; pero ahora tomó forma. El expediente salió del plano de la negociación directa y entró en el terreno formal de la Federación Internacional, donde el “Decano” pretende una resolución que le permita recuperar un ingreso clave.
El punto central es concreto y en dólares. Atlético vendió en 2022 el 50% del pase de Cuello a cambio de U$S 2,5 millones y hoy reclama una parte que, de acuerdo con la postura tucumana, sigue impaga. La cifra mencionada en el reclamo es U$S 850.000. Y el contexto suma presión ya que Athletico Paranaense, además, ya transfirió al tucumano a Atlético Mineiro por U$S 3 millones, un dato que potenció el enojo puertas adentro en 25 de Mayo y Chile y aceleró la idea de ir hasta las últimas consecuencias.
Los directivos de Atlético iniciaron los trabajos correspondientes para que FIFA tome una postura y dicte una sentencia contra el club brasileño. En esa misma línea, se habló de una búsqueda de “resolución final”, con el objetivo de que el reclamo no quede solamente en una presentación, sino que derive en una determinación que obligue al pago. En ese marco, también se mencionó la posibilidad de que la FIFA “apure” al club paulista bajo advertencia de sanciones posteriores, como inhibiciones para incorporar.
Cobros pendientes
Detrás de ese movimiento hay una realidad que Atlético ya expuso públicamente meses atrás, y es que el club necesita cobrar créditos que hoy no llegan. En octubre de 2025, el presidente Mario Leito habló de una situación “financiera” más que “económica”, y explicó que había ingresos importantes que no se estaban pudiendo materializar. Entre esos puntos, marcó dos casos puntuales: el dinero por Cuello en Brasil y el pase de Ignacio Maestro Puch en Independiente.
Ese antecedente ayuda a entender por qué el conflicto con Athletico Paranaense hoy pesa tanto. En el fútbol argentino, vender es muchas veces la forma de sostener el día a día. Cuando las cuotas no entran, el “orden” pasa a depender de una variable que el club no controla. En esa lógica, el reclamo a FIFA aparece como una herramienta para intentar cortar una espera que se hizo larga.
La historia de Cuello, además, tiene su propio recorrido. El jugador debutó muy joven en la Primera de Atlético (con apenas 20 partidos) y tuvo paso por las selecciones Sub 17 y Sub 20. Su camino lo llevó primero a Brasil, donde estuvo a préstamo en Red Bull Bragantino y luego fue vendido a Athletico Paranaense por alrededor de U$S 2,5 millones más variables (según la referencia citada en la información aportada). El club brasileño, tiempo después, lo transfirió a Atlético Mineiro en U$S 3.000.000.
En el medio, LA GACETA también había contado otra cara de esa carrera. En una nota de junio de 2025, Cuello hablaba desde sus vacaciones en la provincia, con Villa Carmela como refugio, y con el objetivo deportivo de consolidarse, competir al máximo nivel, dar el salto a Europa y soñar con la selección argentina. Incluso, ya instalado en Mineiro, describía la exigencia del fútbol brasileño, la recuperación como parte del día a día y la estabilidad que encontró en su vida personal. Esa imagen del futbolista que creció, se fue y construyó su carrera afuera contrasta con el conflicto actual porque mientras él sigue su camino profesional, el club formador intenta cobrar lo pactado.
ORÍGENES. Cuello, en su etapa con la camiseta del “Decano”, antes de iniciar su recorrido en el fútbol brasileño.
El reclamo a FIFA, en ese sentido, tiene su lectura jurídica y su lectura deportiva-institucional. La primera busca que el dinero llegue. La segunda, que el tema deje de ser una promesa. En el club entienden que esos ingresos son relevantes para sostener la planificación del año, más aún cuando el panorama no viene sencillo.
De hecho, el movimiento en FIFA aparece en un arranque de Torneo Apertura 2026 que dejó al equipo con dos empates y dos derrotas. En otras palabras: Atlético intenta ordenar el frente deportivo sin patear el tablero, pero al mismo tiempo necesita ordenar el frente financiero con decisiones de impacto para poder tomar decisiones a futuro.
Y no sería la única línea de acción. Según se indicó, Atlético también empezó a reclamar a clubes argentinos que salden deudas por operaciones cerradas en los últimos mercados. En esa lista, dentro de la información aportada, aparecen como antecedentes recientes varias transferencias, entre ellas la ya mencionada venta del 50% de Maestro Puch a Independiente, los pases de Agustín Lagos y Tomás Marchiori a Vélez, Marcelo Estigarribia a Unión, Leonardo Heredia a Argentinos Juniors y la venta de Adrián Sánchez a Belgrano, entre otras. La idea es, que si hay montos pendientes, entren al club para darle aire a las cuentas.
En noviembre de 2025, Leito habló en exclusiva con LA GACETA y planteó la hoja de ruta, que incluyó recorte de presupuesto, necesidad de acomodar cuentas y reclamos formales para cobrar lo vendido. Allí incluso anticipó que Atlético iniciaba una demanda contra Paranaense y, “subsidiariamente”, contra Mineiro para cobrar el dinero que entendían que ya debía estar pago. Ahora, con la presentación en FIFA, esa intención sube un escalón.
La expectativa en Tucumán es que el expediente avance y que la intervención internacional empuje una definición.







