¿Por qué mi compañero se jubiló con un mayor haber si teníamos el mismo sueldo?

“Doctora, trabajamos juntos mucho tiempo, teníamos sueldos idénticos… ¿por qué su jubilación es más alta que la mía?”. Esta es una de las consultas más frecuentes que nos hacen La respuesta, aunque sorprenda, es simple: las trayectorias laborales nunca son idénticas, aunque los últimos sueldos lo hayan sido. Y en materia previsional, la historia completa pesa más que la foto final. La jubilación no se calcula solo con el último sueldo.

Existe una creencia muy extendida de que la jubilación depende exclusivamente del promedio salarial de los últimos años. Sin embargo, el haber se determina considerando múltiples variables:

• La cantidad total de años con aportes efectivos.

• La regularidad de esos aportes.

• Si hubo períodos como autónomo o monotributista.

• Si se utilizaron moratorias para completar años faltantes.

• Si se compensaron años con exceso de edad.

• Si se tomaron cantidad de hijos en el caso de mujeres.

• Si hubo algún período bajo régimen especial

• Y, por supuesto, los topes jubilatorios vigentes.

Dos personas pueden haber cobrado lo mismo en los últimos 10 años, pero si una tiene más años efectivamente aportados o mejores bases históricas, su haber será mayor. En términos simples: a mayor cantidad de años de aportes reales, mayor será el haber previsional, siempre dentro del límite máximo que establece el sistema.

Diferencias invisibles

En muchos casos, una persona completa los 30 años de servicios mediante moratoria. Eso permite acceder al beneficio, pero el impacto en el cálculo no es igual que si esos años hubieran sido aportados en relación de dependencia. Lo mismo ocurre cuando se compensan años faltantes con exceso de edad: habilita la jubilación, pero no genera el mismo efecto económico ya que el exceso de edad se toma al solo efecto de completar los años de aportes faltantes para acceder a la prestación básica universal. Son matices técnicos que suelen desconocerse… hasta que llega el momento de cobrar.

El 82% móvil

Otra pregunta recurrente: “¿no me corresponde el 82% móvil?” El famoso 82% móvil no es la regla general del sistema previsional argentino. Existen regímenes especiales y situaciones puntuales donde se aplica, pero no es un derecho automático para todos los trabajadores. Pensar que la jubilación será equivalente al 82% del último sueldo suele generar expectativas que luego no se corresponden con la realidad.

Por eso, anticiparse es clave.

El verdadero problema: consultar cuando ya es tarde La mayoría de las personas se acerca a la consulta cuando ya cumplió la edad jubilatoria. Pero el análisis previsional integral debería comenzar mucho antes, de manera ideal a partir de los 40 o 45 años. ¿Por qué? Porque permite:

• Detectar inconsistencias en la historia laboral.

• Solicitar un reconocimiento de servicios

• Evaluar si conviene regularizar períodos.

• Proyectar el haber futuro si hoy fuera la fecha de jubilación.

• Medir la brecha entre ingreso activo e ingreso pasivo.

• Diseñar un complemento que preserve calidad de vida.

La jubilación no es un trámite administrativo. Es el resultado de decisiones tomadas -o no tomadas- durante décadas. Planificar es ganar tranquilidad. No siempre podremos modificar el pasado laboral. Pero sí podemos proyectar el futuro. Lograr el mejor haber posible dentro del sistema es el primer paso. El segundo -cada vez más necesario- es construir un complemento de retiro que acompañe esa etapa y evite una caída abrupta en los ingresos. Porque la longevidad aumenta. Porque los topes existen. Porque el sistema tiene límites. Y porque nadie quiere descubrir demasiado tarde que podría haber hecho algo más.

La pregunta no es con cuánto se jubila hoy su compañero. La verdadera pregunta es: ¿está usted seguro de que está construyendo el mejor haber posible? Consultar a tiempo no es un gasto, es una decisión imprescindible.

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