MEDIDA. Un perito busca con un detector de metales evidencias.
Una rivalidad de larga data y posibles vínculos con la comercialización de drogas son las principales aristas de un homicidio registrado el jueves por la tarde en un humilde barrio de Banda del Río Salí.
Todo comenzó por la mañana. Un integrante de la familia Flores fue a buscar a unos amigos en un VW Gol blanco para ir a pescar al río Salí. Mientras cargaban el vehículo, miembros de la familia Véliz comenzaron a insultarlo. La situación derivó en una pelea que terminó con el automóvil destruido.
El agredido regresó luego a su casa en busca de apoyo para vengarse. A partir de ese momento se desató una batalla campal en la zona conocida como la cancha de “La Mortadela”, en el barrio Fátima.
Según las primeras averiguaciones realizadas por la Policía, integrantes de la familia Flores se presentaron armados y comenzaron a disparar. En esas circunstancias resultó herido en una pierna Roque Carlos Leiva. Minutos después se escucharon más detonaciones: uno de los disparos impactó en el cuerpo de César Darío Monti, quien murió en el acto.
La víctima, que vivía en situación de calle desde hacía más de cinco años, podría haber participado en la gresca o estar vinculada con la familia Véliz. El padre de Monti indicó que su hijo había vivido con ellos en el barrio 11 de Marzo, pero que lo obligaron a irse hace al menos cinco años debido a los problemas de adicción que padecía.
Personal de la Unidad Regional Este, al mando de los comisarios Sergio Herrera y Carlos Ruiz, se presentó en el lugar del hecho. A partir de los testimonios recogidos, aprehendieron a la madre del joven inicialmente agredido, Jessica Giselle Flores, en la vivienda de un familiar. En ese domicilio habrían hallado un arma que podría haber sido utilizada en el ataque.
Venganza
La detención de la acusada no logró calmar los ánimos en el barrio Fátima. La Policía debió intervenir nuevamente, ya que allegados a la víctima intentaron vengarse del ataque incendiando la vivienda de los Flores.
Según vecinos de la zona, miembros de esa familia se dedicarían a la venta de sustancias ilegales. “Algunos de sus integrantes fueron detenidos y procesados por narcomenudeo, pero también por otros delitos”, sostuvo Ruiz, jefe de la Unidad Regional Este.
Hasta el cierre de esta edición, la Policía continuaba tras los pasos de un segundo sospechoso, quien sería el autor del disparo que hirió a un hombre que permanece internado en el hospital Centro de Salud.









