TODO LISTO. Ramiro González observa atentamente el partido amistoso frente a Güemes, junto a su staff técnico. Foto: Nicolás Reynaga / Prensa Atlético Tucumán

La Reserva de Atlético Tucumán renueva su ilusión y sale a la cancha para volver a ser protagonista en este 2026. La vara quedó alta: tras una temporada en la que el equipo lideró su zona, mantuvo un largo invicto y alcanzó los octavos de final ante Unión, el “Decano” inicia hoy una mañana una nueva etapa, ahora con Ramiro González en el banco de suplentes. El conjunto tucumano tendrá su primera prueba de fuego mañana, cuando desde las 17 visite a Aldosivi en Mar del Plata, por la fecha inicial del Torneo Proyección.
El desafío no es menor. Se trata de revalidar credenciales con un plantel renovado y un cuerpo técnico que busca imponer su sello. Ante el inminente debut, González se mostró cauto pero optimista respecto al potencial del grupo. Al ser consultado sobre la actualidad del plantel, el DT destacó el entusiasmo de los juveniles, aunque puso paños fríos a la ansiedad, remarcando que el funcionamiento colectivo requiere tiempo.
“Es un equipo en construcción, hay que ir paso a paso porque sabés que armar un buen grupo lleva tiempo. Los chicos están muy bien, muy entusiasmados”, explicó el entrenador a LA GACETA, dejando en claro que la paciencia será una virtud clave en estas primeras fechas.
Para este semestre, la dirigencia y la coordinación de inferiores se movieron fuerte en el mercado de pases, apostando por juveniles provenientes de las canteras más importantes del país. En las últimas horas estamparon su firma cinco refuerzos que prometen dar un salto de calidad: Tomás Jung y Uriel Funes (llegados de River), Lucas Videla e Ian Machena (provenientes de Vélez y Román Fernández (ex Racing).
Sobre la integración de estas nuevas piezas, González detalló: “Los chicos están bien, se están adaptando. Muchos venían con poca continuidad en sus clubes de origen, así que están sumando minutos en las piernas y ritmo de competencia”.
Una preparación intensa
El camino hacia este debut en “La Feliz” comenzó hace casi dos meses. El plantel inició la pretemporada el pasado 8 de diciembre, trabajando a la par del plantel profesional. La puesta a punto incluyó ensayos futbolísticos de exigencia variada para llegar con el mejor ritmo posible.
El balance de los amistosos fue satisfactorio para el cuerpo técnico. “Fueron muy positivos; jugamos con Güemes, Talleres de Córdoba, Tucumán Central y con la Primera”, enumeró el técnico, valorando el roce que tuvieron sus dirigidos contra rivales de distintas categorías.
Más allá de la tabla de posiciones, González tiene claro cuál es el norte de su gestión. En la Reserva, el éxito no se mide solo en puntos, sino en la cantidad de futbolistas que logran dar el salto al profesionalismo. Por eso, al ser consultado sobre sus expectativas numéricas para el torneo, el DT fue tajante y corrió el foco del resultado inmediato. “No los calificaría (por puntos). Nuestro objetivo es que a fin de año Atlético tenga jugadores que puedan jugar en Primera. Eso buscamos”, sentenció, alineándose con la política institucional de potenciar el patrimonio del club.
Sin embargo, el espíritu competitivo está intacto. Palpitando el arranque ante el “Tiburón”, González expresó su deseo de comenzar con el pie derecho, entendiendo que un triunfo sería el mejor combustible anímico para un grupo que viene trabajando duro. “Ojalá podamos arrancar con un resultado positivo, más que nada por los chicos. Porque después de la pretemporada que hicieron , se merecen cosas buenas. Pero no cambia nada el resultado, ¡nuestro objetivo es que jueguen en Primera!”, cerró.







