"La idea no se negocia": el firme mensaje de Atlético Tucumán ante la impaciencia

Tras el empate frente a Huracán, los protagonistas en el "Decano" coincidieron y dieron un aviso claro: todos confían en que siendo fieles a la filosofía de Colace, los resultados llegarán más temprano que tarde.

SALDO PENDIENTE. Los jugadores del Decano aseguran estar totalmente convencidos del estilo que propone el DT. A pesar de la bronca, aseguran que lo mejor está por venir. SALDO PENDIENTE. Los jugadores del "Decano" aseguran estar totalmente convencidos del estilo que propone el DT. A pesar de la bronca, aseguran que lo mejor está por venir.
01 Febrero 2026

El fútbol, sobre todo en nuestro país, suele ser un deporte donde los resultados inmediatos mandan y muchas veces no hay tiempo para procesos demasiado largos. Pero en el vestuario de Atlético Tucumán parece haberse levantado una muralla de convicción que protege el proyecto de Hugo Colace.

Después del empate con Huracán, obviamente, hubo sensaciones encontradas. Pero, si bien la bronca fue la primera reacción por los dos puntos que se escaparon, pronto ese sentimiento mutó en confianza por lo hecho en el campo de juego. Aunque el plantel es consciente de la impaciencia que baja cada vez más desde las tribunas, mantiene la calma y respalda la idea del entrenador.

La fe del conductor

Colace no esquivó los micrófonos tras el partido y se detuvo a hablar con los periodistas incluso luego de terminar con su conferencia de prensa formal, como si quisiera dejar en claro su parecer ante la mayor cantidad de gente posible.

Para él, la impronta del equipo está fuera de discusión. “Estamos siendo protagonistas todo el tiempo”, remarcó con seguridad, y destacó que la entrega de sus dirigidos es uno de los pilares sobre los que se construye todo.

Siguiendo su análisis, la diferencia entre el festejo y la resignación pasa únicamente por la eficacia. “Estoy muy conforme con los muchachos porque dejan todo en la cancha. Solo nos faltó esa cuota de gol para cerrar el partido y reflejar lo que hicimos”, argumentó. Según el entrenador, el funcionamiento no es el problema. “Jugamos bien al fútbol, recuperamos la pelota alto, hay una filosofía con la que los chicos se sienten identificados”, celebró. “Solo nos falta sumar de a tres; con todo lo demás estoy muy conforme”, cerró Colace.

El respaldo del vestuario

Esa misma línea fue ratificada desde dentro del campo. Nicolás Laméndola, uno de los puntos altos en la generación de juego, fue tajante al ser consultado sobre el rumbo del equipo: “La idea está clara y el juego aparece. Se ve un equipo donde todos meten y todos juegan; estamos bien”.

Incluso, “Chueco” desafió el análisis externo: “¿No les gustó el equipo? A mí me encantó. Hay que mejorar detalles, pero estamos tranquilos”.

Por su parte, Gianluca Ferrari puso el foco en la intensidad y el dominio que, por momentos, ejerció el “Decano”. “Lo fuimos a buscar desde el primer minuto. Se vio la presión alta y la intención de asfixiar al rival”, analizó el defensor, y sostuvo que el resultado se escapó “por un detalle en una jugada aislada”, lo que empañó un trámite que parecía controlado.

El factor paciencia

A pesar de que van solo tres fechas, el clima en el Monumental es de una ligera ansiedad. El plantel lo nota y no ignora el sentimiento del hincha. “Es entendible que la gente esté apurada; ellos quieren ganar y nosotros también. Por eso hay que estar juntos para salir adelante”, reconoció Ferrari. Laméndola, por su parte, prometió: “Es normal, la gente quiere victorias y se las debemos dar. Que nos aguanten, que ya van a llegar”.

Ezequiel Ham también aportó su visión y vaticinó un crecimiento para lo que viene. “Nos sentimos cada vez más cómodos con el esquema a medida que pasan los partidos. Esperemos que en el próximo ya se pueda ver lo mejor”, expresó el mediocampista, al señalar que el grupo atraviesa una etapa de maduración futbolística.

Objetivo Junín

Sin margen para el lamento, la mirada ya está puesta en el próximo compromiso ante Sarmiento. El desafío será doble: mantener la identidad futbolística y lograr la contundencia necesaria en una cancha siempre complicada (ganó una sola vez en la historia en el estadio del “Kiwi”).

“Por suerte tenemos una semana entera para trabajar y para recuperar jugadores físicamente. Ya tenemos analizado al rival, sabemos que va a ser un partido difícil, en una cancha que es un poco más chica; ellos son defensivos”, adelantó Colace, y dejó en claro que irán a buscar los puntos que dejaron en el camino en Tucumán.

Luego de la intensa seguidilla de tres encuentros en ocho días, el “Decano” tuvo el domingo libre para recargar energías y relajar la cabeza. El equipo retoma las prácticas esta mañana en Ojo de Agua y el sábado emprenderá el viaje hacia Buenos Aires. Allí almorzará y recorrerá los 266 km hasta Junín, donde quedará concentrado de cara al duelo del domingo.

Aún sin victorias, la necesidad para la semana de trabajo es clara: ajustar la puntería, mantener el orden y, sobre todo, no permitir que la ansiedad externa debilite la confianza en una idea que, según el propio plantel, es la que los llevará a pelear por grandes cosas en este 2026.

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