Misión lunar histórica: la NASA, lista para el lanzamiento. C5N

La NASA dio un paso decisivo en su plan para volver a llevar seres humanos a la Luna al completar un simulacro crucial de abastecimiento y cuenta atrás del cohete que impulsará la misión Artemis II, el primer vuelo tripulado estadounidense hacia el satélite natural desde el final del programa Apolo, hace más de medio siglo.
El ensayo general, conocido como wet dress rehearsal, se realizó en el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, y replicó con exactitud la secuencia previa a un lanzamiento real. Durante la prueba se cargaron más de 2,6 millones de litros de combustible superfrío en el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), un coloso de 98 metros de altura, y la cuenta regresiva se detuvo apenas 30 segundos antes del encendido de los motores.
Mientras tanto, la tripulación integrada por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen, permanece en cuarentena en Houston, siguiendo de cerca cada etapa del simulacro. El equipo se trasladará a Florida en caso de que el cohete reciba la autorización final para volar.
La prueba había sido postergada debido a una intensa ola de frío que obligó a los ingenieros a realizar ajustes en los sistemas de purga y calefacción tanto del cohete como de la cápsula Orión. Si la evaluación técnica resulta satisfactoria, la NASA podría intentar el lanzamiento no antes del 8 de febrero, dentro de una ventana acotada que, de cerrarse, obligaría a reprogramar la misión para marzo.
La misión Artemis II tendrá una duración aproximada de diez días y no incluirá un alunizaje. La nave Orión realizará un vuelo alrededor de la Luna, pasará por su cara oculta y regresará a la Tierra para amerizar en el océano Pacífico, en una trayectoria que remite a la histórica misión Apolo 8.
Aunque no habrá descenso sobre la superficie lunar, la misión es considerada clave por la NASA. Será la primera vez que astronautas viajen a bordo del SLS y de Orión, y permitirá poner a prueba sistemas críticos de soporte vital, seguridad y procedimientos de emergencia, sentando las bases para futuras misiones tripuladas más ambiciosas.







