Alberto Fernández, ex presidente. Foto tomada de internet.

Luego de un 2025 atravesado por denuncias penales y acusaciones públicas por violencia de género, la situación actual del ex presidente Alberto Fernández, en relación con su vínculo familiar, presenta un escenario distinto y de mayor cercanía con su hijo.
Durante el año pasado, Fernández tuvo un contacto limitado con el Francisco, que hoy tiene casi cuatro años, debido a la denuncia pública que su ex mujer realizó desde España.
Tras dejar su residencia en España, Fabiola Yáñez, regresó de manera inesperada al país entre octubre y noviembre, primero alojándose en un departamento temporario y luego estableciéndose en una vivienda de forma más permanente. Actualmente vive en Buenos Aires y el menor ve a su padre de manera semanal, incluso pasó con él los últimos 15 días, según informó La Nación.
La causa penal por violencia de género contra Fernández continúa abierta y el diálogo entre los abogados de ambas partes es cordial y está orientado al bienestar del niño.
No obstante, el exmandatario confía en que, una vez finalizada la feria judicial, el expediente pueda ser anulado. El proceso judicial, de todos modos, aún no está definido y queda un largo recorrido por delante, según aseguraron a La Nación.
Mientras tanto, en el ámbito familiar, la Justicia dictó una medida cautelar que estableció el pago de una suma destinada a cubrir la cuota alimentaria de Francisco y la manutención de Yáñez.
La causa penal sigue abierta
Ramiro González, fiscal de la causa, solicitó la elevación a juicio oral y público contra Fernández por delitos vinculados a violencia de género. El juez Julián Ercolini lo procesó por amenazas coactivas y lesiones leves y graves agravadas por el vínculo y el contexto de género, una calificación que podría implicar una pena de hasta 12 años de prisión. No obstante, la Cámara Federal de Casación Penal apartó a Ercolini del caso por considerar que existía parcialidad, aunque sostuvo la validez de los actos ya realizados.
Tras esa decisión, el expediente quedó radicado en el juzgado de Daniel Rafecas, quien deberá resolver si avanza con la elevación a juicio o si hace lugar al pedido de nulidad presentado por la defensa del ex presidente. Fernández sostiene que todo lo actuado debe ser invalidado por haber sido dispuesto por un juez que, según argumenta, no fue imparcial. Su defensa también cuestiona las pruebas incorporadas, entre ellas las fotografías que registran supuestos moretones, según informó La Nación.
Si el planteo de nulidad prospera, el caso podría derivar en una nueva instancia de apelación. El escenario podría modificarse aún más si Yáñez decide desistir de la querella penal, una posibilidad que, según trascendió, habría evaluado en conversaciones privadas, al considerar el impacto que una condena podría tener en la vida de su hijo.
En paralelo, se tramita una causa en la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, donde se discute la competencia del fuero para intervenir en el caso. Allí se investiga un presunto episodio de violencia doméstica y Yáñez está citada a prestar declaración por haber dificultado el vínculo entre Francisco y su padre, un delito que prevé penas de hasta cuatro años de prisión. En ese ámbito, las tensiones continúan abiertas.











