
Una enorme tormenta invernal, con temperaturas polares, azotaba ayer por tercer día consecutivo a buena parte de Estados Unidos, donde ha dejado al menos 21 fallecidos, un millón de hogares sin energía eléctrica y miles de aviones en tierra. En la región de los Grandes Lagos, en el norte de Estados Unidos, los residentes despertaron con temperaturas inferiores a -20 °C.
Se espera que estas gélidas marcas desciendan más en los próximos días con la llegada de una masa de aire ártico, especialmente en las Grandes Llanuras del norte y otras regiones centrales, donde la sensación térmica alcanzaría los -45 ºC. Esas temperaturas pueden causar congelamiento en minutos.
En todo el país, las fuertes nevadas, de más de 30 centímetros en 20 estados, provocaron cortes de electricidad. Según el sitio web PowerOutage.com, casi 800.000 clientes seguían sin electricidad ayer, principalmente en el sur de Estados Unidos.
En Tennessee, donde el hielo derribó líneas eléctricas, unos 250.000 clientes seguían sin suministro. Los cortes afectaban también a más de 150.000 clientes en Mississippi y a más de 100.000 en Luisiana, en el sur.
“Los cortes de electricidad podrían durar varios días. La mayoría de estas zonas no cuentan con medios ni recursos para limpiar los escombros después de este tipo de fenómenos, ya que no están acostumbrados a ellos”, explica la meteoróloga Allison Santorelli.
Considerada por algunos expertos como uno de los peores fenómenos meteorológicos invernales de las últimas décadas en Estados Unidos, la tormenta viene acompañada de acumulaciones de hielo con consecuencias potencialmente catastróficas, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).
Las condiciones extremas han causado la muerte de al menos 21 personas, según un recuento a partir de reportes oficiales y de medios locales estadounidenses.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, informó que cinco personas fueron encontradas muertas al aire libre durante el fin de semana. En el estado de Texas, las autoridades confirmaron tres muertes, incluyendo a una adolescente de 16 años fallecida en un accidente de trineo.
En Luisiana, dos personas murieron por hipotermia. Otra murió y dos resultaron heridas en un choque vinculado con las condiciones meteorológicas.






