
Estamos viviendo un verano bravísimo con las inclemencias del tiempo. Hay tormentas, granizo, vientos fuertes y violentas anegaciones por exceso de agua en ríos y arroyos, causando peligro en la población. Pero lo que menos hace la gente es prevenir las consecuencias: transitan en medio de la lluvia y cruzan fuertes caudales de agua -dónde la presión de lodo y piedras arrastra hasta árboles-. Creo que debemos abstenernos de salir mientras llueve y tomar conciencia de la gravedad que esto acarrea. Con el clima no se juega. Por favor, seamos realistas y tomemos el toro por las astas; se trata de prevenir cosas gravísimas. Seamos solidarios y respetemos a la naturaleza; dejemos de “pavear cómo un juego de niños”, este es un tema muy serio.
Daniel Leccese
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