EN EL LÍMITE. El Cadillal soltó ayer 200 m³ en cuatro tandas de 50 m³/s, separadas cada una por una hora. la gaceta / foto de matías vieito

Las erogaciones controladas de agua en los diques provinciales no están ocasionando aumentos de riesgo de caudal en ningún río. Así lo afirmó a LA GACETA el titular de Defensa Civil de la provincia, Ramón Imbert. El funcionario explicó que tanto Escaba como Celestino Gelsi (El Cadillal) están cumpliendo sus funciones de contención, y que para que esto continúe deben liberar algo de agua. Pero subrayó que tal liberación se realiza de manera controlada, y bajo protocolos.
“Estaban entrado en un modo de contención de lo que es crecida, por lo cual deben soltar algo hasta que lleguen a un margen de seguridad. Esta apertura de válvulas se realiza de manera escalonada, con el objetivo de evitar un golpe de agua repentino; esto se llama atenuación de crecientes; y se hace hasta que se llega a un margen de seguridad”, dijo Imbert. Recordó que, debido a las lluvias, a ambos diques estaba ingresando mucha agua: “para mantener ese límite de seguridad es necesario erogar; pero esta erogación no se hace de cualquier forma, hay un protocolo estipulado por los órganos nacionales de control”.
Contó que los diques comenzaron esta erogación paulatina a las 0 del miércoles, liberando por hora 50 metros cúbicos por segundo (m³/s), hasta alcanzar los 200 m³/s. Autoridades de Defensa Civil de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán comunicó a Imbert que realizaron monitoreos constantes durante el miércoles y ayer, para controlar posibles aumentos en el caudal, que finalmente no se dieron.
“Esos 200 m³/s erogados de El Cadillal ya pasaron por la Capital. Y estimamos que hacia última hora de hoy (por ayer) llegarán a la zona del sur de la provincia. Sin embargo, no habrá inconvenientes, porque el dique Frontal también abrió sus válvulas, por lo que está en condiciones de recibir el agua sin problemas. En otras palabras, el caudal de los ríos no aumentarían a niveles significativos”, señaló Imbert.
Operativos
El funcionario contó, también, que ayer realizaron, en forma conjunta entre la repartición que conduce y el Ministerio de Salud de la provincia un operativo en Monteagudo y otro, en Sol de Mayo. En el primer caso, se diagramó a pedido del comisionado de esa localidad, Alberto Elías, con el fin de rescatar a una familia, pero también a puesteros que no viven en ese lugar, sino que lo utilizan para pastoreo. “Estaban bien; tenían alimento y una célula fotovoltaica para cargar los celulares, pero llevaban cuatro días que no podían salir”, dijo.
En Sol de Mayo contaron con la colaboración de bomberos voluntarios de Bella Vista, y rescataron también a trabajadores nómades; es decir, no a personas que viven allí.









