
La lluvia no frenó la devoción. Desde temprano, con una mañana fresca y pasada por agua, un grupo de “abeleras” llegó a El Mollar con la expectativa intacta de ver a Abel Pintos en vivo. Con el correr de las horas, el clima comenzó a mejorar después de la siesta y, hacia la tarde, el valle se transformó en escenario de una espera cargada de emoción. Para muchas de ellas, seguir al artista es una forma de vida y anoche volvieron a demostrarlo.
El recital se realizó en el club Defensores de El Mollar. Las puertas del predio se abrieron a las 19. Pintos prometió un show que recorre gran parte de su trayectoria, en un momento especial de su carrera, mientras prepara el lanzamiento de un nuevo material discográfico
En noviembre se conoció el primer adelanto del álbum y se trata de “Hielo al vino”, una canción inspirada en una historia personal que marca el inicio de una etapa renovada como autor, en coincidencia con la celebración de sus 30 años de carrera. La propuesta apunta a una fusión entre lo nuevo y los clásicos, con colaboraciones como la realizada con Roze en “Esperando por ti”.
El setlist estuvo preparado con sus temas más conocidos y con su último lanzamiento. Las “abeleras” estuvieron listas para unirse en un coro multitudinario para seguir canciones como “Crónica”, “Tu voz”, “Cuántas veces”, “Para cantar he nacido”, “No me olvides”, “Tiempo”, “La llave” y “Oncemil”, entre muchas otras.
Viajar para estar
Entre las fans que llegaron a El Mollar estuvo Mariela Castro, de 49 años, quien sigue a Abel desde hace 15. “Con el disco ‘Revolución’ sentí que el vínculo con su música se volvió más fuerte. Para muchos fans fue un antes y un después, y para mí también”, explicó.
Mariela recordó un encuentro personal que marcó su vida durante un momento de salud delicado, antes de una cirugía. “Abel me dijo que no dejara que el miedo me gane, que somos nosotros los que le tenemos que ganar al miedo”, relató. Antes de una histerectomía, pidió escuchar canciones de Abel y recordó una frase que aún la acompaña: “el año que viene te veo”. Al año siguiente, el reencuentro se concretó.
Otra “abelera” es Noelia Calvo, quien definió la previa como un momento especial. “Vivo cada show con mucha emoción. Siempre es especial verlo y más en un lugar así, como el valle. Abel tiene eso: cada show se siente único y uno viene con muchas expectativas”, expresó.
Sobre el nuevo disco, agregó: “estamos esperando con mucha ansiedad el nuevo material. Por lo que él contó, va a ser distinto, con una música más nueva dentro de su carrera. Ya lanzó ‘Hielo al vino’ y dijo que este disco marca algo nuevo para él. Siempre sorprende”.
Noelia sigue a Abel desde hace años y recordó que la primera vez que lo vio en vivo fue en Cosquín, cuando el cantante era muy joven. “Desde ahí, siempre que pude fui a verlo”, contó. También destacó el vínculo que se genera entre las fans. “No hay un club de fans formal, pero nos conocemos entre las que viajamos siempre. Nos encontramos en terminales, armamos banderas y compartimos viajes. Es como una familia”, sostuvo.
En primera fila
Wanda Robles, de 33 años, también llegó a El Mollar con amigas. “Perdí la cuenta de hace cuántos años lo seguimos. Andamos por todos lados siguiendo al flaco”, contó. Su canción favorita es “El mar”, a la que definió como una de las más significativas para ella.
Wanda recordó una anécdota de un festival en Monteros, años antes de la pandemia. “Llegamos muy temprano y entramos con entradas generales que costaban unos $40. Después nos sacaron y nos tuvimos que esconder incluso debajo de un árbol. Estaban lavando los puestos de comida y terminamos empapadas”, relató. A pesar de todo, la espera valió la pena. “Logramos estar en primera fila. Fue tremendo, pero felices”, afirmó.
Una familia sin nombre
Eli Cruz sigue a Abel desde 2007 y explicó que el vínculo se fue transformando con el tiempo. “No tenemos un nombre de club de fans porque Abel nos considera familia. Y así nos sentimos”, dijo. Con los años, el grupo se organizó para viajar juntas a cada show, compartir gastos y acompañarse en lo personal.
“Seguirlo nos da mucha paz. Abel transmite humanidad y cercanía. Tiene canciones para todos los momentos de la vida”, expresó. Sobre el nuevo álbum y los 30 años de carrera, resumió el sentimiento compartido por muchas. “Me siento parte de este álbum y de esta etapa que está viviendo Abel -sostuvo-. Estoy feliz y muy ansiosa por todo lo que viene”.
En El Mollar, bajo un cielo que había dejado atrás la lluvia, esas historias volvieron a encontrarse frente al escenario, porque la fidelidad de las “abeleras” no entiende de distancias ni de clima.




