PROYECCIÓN. Carrizo, una de las joyas de Vélez y del Sub 20, volvió a quedar en el radar grande del fútbol argentino.

Maher Carrizo todavía no se fue de Vélez, pero ya volvió a cambiar el mapa del mercado. Cuando parecía que la novela había terminado con su negativa a River, Boca apareció en escena y reabrió una historia que ahora tiene final abierto. El "Xeneize" está decidido a consultar condiciones por el extremo de 19 años y, sin haber presentado una oferta formal, se metió de lleno en una pelea que parecía cerrada.
La situación es delicada. Hace apenas unos días, River había avanzado fuerte por el pase del santiagueño, ofreciendo entre U$S 6 y 6,5 millones por el 50% de la ficha, con un acuerdo casi sellado con Vélez. Lo que nunca llegó fue el sí del jugador. La prioridad de Carrizo es Europa. Esa postura terminó de enfriar la operación y dejó al "Millonario" fuera del juego.
Ahí apareció Boca. No con una propuesta concreta, al menos por ahora, sino con la decisión de averiguar condiciones y evaluar si puede convertirse en una alternativa. Según trascendió, los contactos iniciales son informales, más de sondeo que de negociación, pero el solo interés ya sacude el tablero. Carrizo fue uno de los grandes proyectos del fútbol argentino en el último tiempo, figura de Vélez en 2025 y una de las caras del Mundial Sub 20.
El escenario tiene varias capas. Por un lado, Vélez atraviesa una situación económica que lo obliga a escuchar ofertas, más allá de que el jugador tenga contrato hasta diciembre de 2027 y una cláusula de rescisión de U$S 16 millones. Por otro, el propio Carrizo quiere dar un salto, preferentemente al exterior, aunque sin cerrar del todo las puertas a una opción local si el proyecto lo convence.
Ahí es donde Boca intenta meterse. El club de la Ribera entiende que, si logra acercarse a las pretensiones del "Fortín", similares a las que había presentado River, el siguiente paso será convencer al futbolista. Y ese punto es el más incierto. Carrizo rechazó a River pensando en Europa, pero desde el entorno del mercado aseguran que la camiseta de Boca podría “moverle la aguja” más que otras opciones del fútbol argentino.
Mientras tanto, Europa observa. Feyenoord ya hizo un primer sondeo y evalúa avanzar con una oferta en el corto plazo, aunque sería inferior a la que había puesto sobre la mesa River. Benfica también aparece en el radar. Ninguno, por ahora, formalizó una propuesta. Esa espera es, justamente, lo que mantiene viva la expectativa en Argentina.
Carrizo no es una apuesta menor. A los 19 años, suma 51 partidos en Primera, con 11 goles y tres asistencias, además de tres títulos con Vélez. Tuvo un cierre de 2025 algo más irregular, pero su explosión previa y su rendimiento internacional lo sostienen como uno de los extremos jóvenes más cotizados del país.
En Vélez saben que el deseo del jugador es cambiar de aire y no pondrán trabas si la oferta resulta convincente. Boca, por su parte, ya sumó a Marino Hinestroza como primer refuerzo y analiza si Carrizo puede ser la pieza que potencie un ataque que busca mayor desequilibrio y velocidad por las bandas.
La historia, que parecía cerrada con el “no” a River, volvió a empezar. Y en el fútbol argentino, cuando Boca y el club de Núñez aparecen en la misma página, el mercado deja de ser un trámite y pasa a ser un capítulo central.







