Wikipedia.

A 25 años de su nacimiento, Wikipedia se ha convertido en una de las experiencias culturales y educativas más influyentes del siglo XXI. Desde aquel 15 de enero de 2001, cuando Jimmy Wales y Larry Sanger lanzaron el proyecto, nadie podía prever que esa enciclopedia abierta, editable en tiempo real y sostenida por la colaboración voluntaria de miles de personas terminaría por convertirse en la mayor obra de consulta jamás realizada por la humanidad.
Wikipedia nació, justamente, de la necesidad de sostener el rigor del conocimiento enciclopédico y, al mismo tiempo, acelerar sus tiempos de producción y de actualización. La adopción del modelo “wiki” (palabra hawaiana que significa “rápido”) permitió romper ese corsé, ya que cualquier usuario podía escribir, corregir o ampliar un artículo, confiando en que la inteligencia colectiva haría el resto. Esa apuesta, que para muchos parecía temeraria, terminó siendo revolucionaria.
El principal aporte de Wikipedia ha sido, sin dudas, la democratización del acceso al conocimiento. Nunca antes tanta información estuvo disponible de manera gratuita, inmediata y en tantos idiomas. Para millones de estudiantes, docentes, investigadores y lectores curiosos, Wikipedia fue y sigue siendo la primera puerta de entrada a un tema. En regiones donde las bibliotecas físicas son escasas o los libros resultan inaccesibles, su impacto es aún más profundo. La idea de que el saber no debe ser un privilegio, sino un derecho, encuentra en Wikipedia una de sus expresiones más concretas.
Pero ese mismo carácter abierto y colaborativo exige una lectura crítica. Wikipedia no es -ni pretende ser- una autoridad infalible. Su principio de neutralidad, basado en el consenso comunitario y en la verificación de fuentes, funciona como un ideal regulador más que como una garantía absoluta. Los errores existen, los sesgos también, y los artículos pueden verse afectados por disputas ideológicas, omisiones o simples descuidos. Por eso, a 25 años de su creación, resulta imprescindible insistir en algo que a veces se da por sentado: Wikipedia es un punto de partida, no un punto de llegada.
Contrastar la información que brinda, acudir a fuentes primarias, recurrir a métodos prácticos y científicos de verificación y mantener el hábito de la lectura crítica son ejercicios irrenunciables. En el ámbito educativo, esto implica enseñar no solo a usar Wikipedia, sino a usarla bien. La alfabetización digital no consiste en aceptar lo que aparece en pantalla, sino en saber interrogarlo.
En ese sentido, la celebración del aniversario de Wikipedia no debería implicar el desplazamiento de las enciclopedias tradicionales, sino su revalorización. Los grandes volúmenes de papel, hoy relegados en muchas bibliotecas y hogares, siguen siendo testimonios de una forma de organizar y transmitir el conocimiento que marcó generaciones. Porque democratizar el saber no significa renunciar al rigor, sino ampliarlo.







