Una alimentación equilibrada ses fundamental para cuidar nuestra salud. Foto tomada de freepik.com.

En un contexto marcado por el estrés cotidiano, la falta de tiempo y las rutinas exigentes, cada vez más personas buscan guías claras y prácticas para mejorar su alimentación. Lejos de las modas pasajeras, contar con un esquema que ordene los alimentos según su impacto en la salud a largo plazo permite tomar decisiones más conscientes y sostenibles.
La propuesta no se basa en restricciones extremas ni en planes rígidos, sino en reorganizar qué se consume con mayor y menor frecuencia. El objetivo es comprender a la alimentación como una aliada central del bienestar general y del envejecimiento saludable.
Sebastián de La Rosa, médico experto en longevidad, explicó que la nueva pirámide nutricional adoptada en Estados Unidos representa un avance frente a los modelos tradicionales. A diferencia de esquemas anteriores, pone el foco en una mayor presencia de proteínas y en el consumo de alimentos reales. Según señaló, se trata de una base orientativa que luego debe ajustarse a las características de cada persona.
En esta estructura, los vegetales ocupan el lugar más importante y constituyen la base de la alimentación diaria. En un segundo nivel se destacan los pescados y mariscos, mientras que las carnes rojas quedan relegadas a un consumo ocasional. En los niveles intermedios aparecen alimentos con beneficios específicos que requieren moderación, como frutas de bajo índice glucémico, frutos rojos, huevos y productos fermentados que contribuyen al cuidado de la microbiota intestinal.
¿Cómo se deben realizar los cambios?
El especialista subrayó que comer mejor no implica modificar todos los hábitos de un día para otro, sino ajustar proporciones y elecciones de manera progresiva. En ese sentido, remarcó que no existe una dieta única que funcione para todos, ya que influyen variables como la genética, el metabolismo, el entorno y posibles deficiencias nutricionales.
Para De La Rosa, el principal valor de esta pirámide es que ofrece un punto de partida claro para quienes buscan mejorar su calidad de vida y apostar a la longevidad. A partir de allí, recomienda personalizar el plan con acompañamiento profesional y sumar cambios concretos, como priorizar vegetales y legumbres como fuente de hidratos de carbono, reducir o eliminar el consumo de alcohol, incorporar más té y moderar el café, disminuir la ingesta de lácteos y agregar alimentos fermentados de forma habitual para fortalecer la salud intestinal.
La pirámide nutricional.







