
Durante años, la mesa ratona fue un mueble casi indispensable en los livings: práctica, discreta y funcional. Sin embargo, las nuevas tendencias en diseño de interiores comienzan a correrla del centro de la escena para dar lugar a piezas que no solo cumplen una función cotidiana, sino que también buscan destacarse y generar impacto visual.
En 2026, la decoración apuesta con fuerza por objetos de estética futurista. En ese contexto aparecen las mesas infinitas, una alternativa que transforma un mueble habitual en una verdadera experiencia estética y marca un cambio de época en la forma de pensar y habitar los espacios.
Las mesas infinitas se posicionan como una de las grandes tendencias de decoración para 2026 y proponen dejar atrás la clásica mesa ratona. A simple vista, parecen piezas salidas de una película de ciencia ficción, aunque en realidad su efecto se logra a partir de la combinación de materiales simples aplicados con ingenio.
El objetivo de este tipo de mesas es romper la monotonía del living o de los espacios de reunión mediante un efecto óptico que simula una profundidad infinita. Al observar su superficie, la imagen parece no tener fin: un túnel de luz que se repite hacia el interior del mueble y genera una sensación hipnótica en quien la mira.
Más allá del impacto estético, se convirtieron en una opción muy valorada por su versatilidad. Según el tipo de iluminación y la terminación exterior, pueden lucir elegantes y minimalistas o bien futuristas y llamativas. Esa capacidad de adaptación explica su creciente presencia no solo en hogares, sino también en bares, locales gastronómicos y espacios culturales.
Cómo hacer una mesa infinita
Aunque el resultado final puede parecer complejo, el efecto de una mesa infinita se logra a partir de un truco óptico relativamente sencillo. La clave está en la combinación de un espejo común en la base, un vidrio espejado semitransparente en la parte superior y tiras de luces LED colocadas entre ambas superficies.
Para construirla, el primer paso es armar una estructura rígida que funcione como marco, que puede realizarse en madera, melanina o metal. En la base interna se coloca el espejo, luego se instalan las luces LED a lo largo del perímetro y se prueba la iluminación antes de cerrar el conjunto.
Finalmente, se coloca la tapa con el vidrio espejado semitransparente, que permite apreciar el efecto de profundidad infinita sin resignar funcionalidad. Es fundamental sellar correctamente los bordes para evitar el ingreso de polvo o humedad. El acabado exterior puede personalizarse de acuerdo con el estilo del ambiente, lo que convierte a cada mesa infinita en una pieza única dentro del hogar.







